Éxodo 30:34-38
Predico: 04
de Diciembre de 2021
Hna. Cory
Martinez
INTRODUCCION
El
capítulo 30 de Éxodo sigue una descripción del contenido del Tabernáculo, como es
el altar de oro para la quema de incienso y la fuente de bronce que era
donde Aaron y sus hijos deberían lavar las manos y lo pies en señal de
purificación y así pudieran acercarse al altar y no morir (v.19-20)
El
altar del incienso estaba colocado en el lugar santo, era hecho de madera de
acacia (la mejor) y cubierto de oro puro, este era el ultimo mueble antes de
entrar al lugar santísimo que es donde estaba el Arca del Pacto.
Aaron
tenía el mandato de quemar incienso sobre el altar de oro cada mañana y tarde, lo
cual era parte de sus deberes sacerdotales (v.7) El incienso es una imagen
clara y pura de lo que son las oraciones que deben subir como olor grato
delante de Dios.
Apocalipsis
5:8 “…y copas de oro llenas de incienso que son las oraciones de los santos.”
El
objetivo del altar del incienso es mostrar como el pueblo de Dios y como los sacerdotes
acuden CONTINUAMENTE
a Dios en Oración. Es por ello que Aaron quemaba incienso mañana y tarde en
señal de una continua comunión a Dios.
Apocalipsis
8:3-4 “Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario
de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los
santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del
ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de
los santos.”
Este
pasaje nos muestra como nuestras oraciones son vistas como incienso agradable
que sube ante la presencia de Dios. La
pregunta aquí es ¿De que calidad es nuestro incienso? ¿Es olor agradable a
Dios o no?
De
los versículos del 34 al 38 vemos los ingredientes de que estaba hecho el
incienso que debería generarse en el Tabernáculo. De momento afirmamos que eran
ingredientes Finos, Especiales y Apartados específicamente
para el uso de Dios.
Así
tal cual deben ser nuestras oraciones FINAS (delicadas y de buena
calidad), ESPECIALES (con amor, pasión, devoción y adoración) y SANTAS
(Apartadas únicamente para Dios).
Si
nuestras oraciones no son así, entonces estamos ofreciendo a Dios: Un Incienso Extraño
(v.9) y esto no le agrada a Dios. Tan grave es esto, que puede acarrearnos
muerte.
Levítico
10:1-2 “Nadab y Abió, hijos de Aaron, tomaron cada uno su incensario, y pusieron
en ellos fuego sobre el cual pusieron incienso, y ofrecieron delante de Jehová
fuego extraño, que el nunca les mando y salió fuego de delante de Jehová y los
quemo y murieron delante de Jehová.”
- ¿Qué es fuego o el incienso extraño? Es elevar a Dios oración, adoración o servicio a la ligera y no estando a cuentas con Dios.
- ¿Qué provoca esto? Muerte espiritual y si es continua, puede llegar a ser física.
Todos
pecamos – si – pero debemos estar siempre a cuentas / DE CORAZON / con
Dios para poderle orar, adorar y servirle.
El
problema de hacerlo indolentemente es que se cae en un enfriamiento
espiritual – un estancamiento – en pocas palabras, nos volvemos higueras
infructuosas personas donde no hay crecimiento espiritual.
Levítico
10:9 no narra el problema de los hijos de Aaron, y este fue que llegaron
bebidos a quemar el incienso a Jehová y eso no le agrado; porque también se
entiende que el proceso simbólico de lavarse en la fuente de bronce, no lo
hicieron y eso les acarreo la muerte.
Por
esto es necesario estar a cuentas con Dios,
porque pecado siempre habrá – nuestra carne esta vendida al pecado – pero
limpiándonos continuamente, espiritualmente podemos elevar oraciones y
adoración a Dios con libertad y confianza.
No
debía ser vista en poco la acción de la quema del incienso – Jehová Dios en
toda la palabra deja ver que es cosa preciosa a sus ojos y como olor fragante
delante de la santidad de Su presencia.
Si
Dios estima preciosa nuestras oraciones ¿Cómo las vemos nosotros?
El
incienso era UNICO y sus características eran muy especiales.
1.
EL INICIENO ERA DE GRAN VALOR v.34
Las
especies mencionadas son:
- Estacte: Aceite esencial oloroso, sacado de la mirra fresca, molida y bañada en agua, resina dulce que extraen de ciertas plantas no identificadas – algunos sugieren que es la resina del famoso bálsamo de Galaad (un arbusto conocido de esa región).
- Uña aromática: Algunos piensan que es como la tapadera de la concha de cierto molusco que cuando era quemada despendía una fuerte fragancia – otros piensan que es el extracto de una especie de rosa rocoso.
- Gálbano Aromático: Es una sustancia lechosa que brota al hacer una incisión en la raíz del gálbano tiene un olor aromático fuerte.
- Incienso Puro: Es una resina aromática proveniente de los árboles con usos medicinales, etc.
El
detalle de esta mención es que eran elementos no muy fáciles de encontrar, que
llevaban su tratamiento individual y que por aquella época eran de gran precio.
Así
son las buenas oraciones elevadas a Dios son difíciles de encontrar, llevan sus
procesos y son consideradas de gran valor.
Recordemos
que el pueblo estaba en el desierto, así los creyentes cuando están en el
desierto de las pruebas elevan un incienso más que agradable a Dios por su
pureza y genuinidad.
¿Cómo
son nuestras oraciones?
El
pueblo daba lo mejor que tenía para la obra del Tabernáculo y tanto para el
aceite de la santa unción, como para el incienso, se preocupó por satisfacer
las demandas de Jehová.
Las
mezclas y las cantidades debían ser exactas, es por esto por lo que el olor del
incienso era tan UNICO y ESPECIAL.
Cada
vez que se sintiera ese olor, el pueblo iba a saber que se estaba quemando
incienso a Dios. Cada vez que oremos se debe arder en comunión con Dios.
Cuando
los Sacerdotes servían en el Tabernáculo, el olor del incienso se les
impregnaba en las túnicas, en el cabello y en la piel; a tal grado que cuando
salían de esa comunión y se cambiaban túnicas el aroma seguía en ellos como evidencia
de que habían estado reunidos con Dios.
Nuestras
oraciones deben dejar huella en nuestra vida a tal punto que todos sepan que
hemos estado en comunión con Dios.
El
incienso solo era para uso exclusivo del tabernáculo. Tengamos en cuenta que Tabernáculo
significa punto de reunión de Dios con el hombre.
Es
en nuestro espacio de intimidad con Dios, donde cerrada la puerta, hablamos
(oramos) libre y confiadamente con Dios; y donde todo ello sube como incienso
agradable a Su presencia.
2.
EL PROCESO DE PREPARACION v 35-36
Los
versículos hablan de mezclarlo bien y moler dicha mezcla. Las resinas de las
plantas se llevaban solidas al perfumista (como piedrecillas), éste, molía las
piedras con el fin de mezclar las cantidades correctas de todas para que el
olor fuera parejo y agradable.
Antiguamente
se usaban morteros para moler las resinas, estos podían ser en forma de bandeja
o de recipientes hondos; el objetivo era moler finamente todos los ingredientes
(que no quedaran grumos, o piedras grandes).
El
final era que cuando los ingredientes estuvieran bien mezclados y triturados,
estos al colocarse en el altar pudieran orden y genera el humo de forma más
rápida.
¿Qué
tiene que ver este proceso con nosotros?
Mucho;
porque cada uno de nosotros pasamos procesos o pruebas que Muelen nuestro
carácter y lo Trituran a tal grado que cuando estemos en comunicación
con Dios, nuestras oraciones suban más rápido al trono de la gracia.
Acaso,
¿No es verdad que cuando estamos en diversas pruebas es cuando más oramos y
buscamos el favor de Dios?
Cuando
estamos dentro del mortero de la vida es porque Dios desea sacar de nosotros,
un incienso puro y santo.
Jesús
mismo fue molido hasta lo más, para que, a través de ese proceso doloroso, se
produjera una obra sanadora, santificadora y redentora.
Isaías
53:4-5 “Ciertamente llevo las nuestras enfermedades, y sufrió nuestros
dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Mas
el herido fue por nuestras rebeliones, MOLIDO por nuestros
pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él y por su llaga fuimos nosotros
curados.”
El
dolor fue uno de los integrantes del incienso de Cristo.
¿De qué ingredientes está compuesto nuestro incienso?
En
algunas personas, estos pueden ser: gozo, gratitud, dolor, tristeza, amargura,
amor a Dios y al prójimo, suplica, etc.
Siempre
en nuestro incienso (oraciones), ira más de alguno de esos ingredientes y esto es
porque el incienso es único para quien lo levanta.
Por
otro lado, el aburrimiento, la indolencia, la conformidad generan un incienso
de mal
olor por tano no agradable a Dios
Las
pruebas que estamos viviendo son ese proceso de moler y mezclar
en nosotros, donde todos esos ingredientes deben producir un incienso agradable
y acepto al olfato de Dios; y no mal oliente.
¿Qué
sucede cuando todo va relativamente bien en nuestras vidas?
La
intensidad con la que oramos ya no es la misma y por ende, la CALIDAD de
nuestro incienso tampoco es el mismo.
Esto
trae como consecuencia un tipo de reposo o quietud espiritual lo cual DETIENE
el crecimiento espiritual.
Esto
no quiere decir que siempre estaremos en pruebas – no – el punto de esto
es que la misma importancia que le damos a la oración en nuestras
necesidades, debe ser la misma que le demos cuando todo marche bien o nuestra
vida este tranquila y en paz. Así como oramos por nuestras necesidades físicas
o materiales (cuando estamos en problemas), oremos por las espirituales (en
todo tiempo, sea paz o no).
Lo
que Dios busca es que no bajemos la CALIDAD de incienso que le damos a él.
Los
procesos generan una cierta calidad en la oración, lo que debemos nosotros
hacer es SOSTENER esa calidad.
El
Incienso no se hacía para un uso vil; al contrario, su uso era para mantener la
reverencia en la mente del pueblo y les enseñaba a no profanar, ni tomar a
juego lo Santo de Dios. Esto me enseña que cuando oramos, estamos enseñando a
otros a respetar lo Santo de Dios.
Eduquemos
a las personas a que los momentos de oración merecen respeto, si no,
recordemos lo que les paso a los hijos de Aaron, que por andar de
irrespetuosos, el Señor los mato.
Es
sumamente peligroso jugar con lo sagrado, y tomar a la ligera Su palabra y
ordenanzas.
Efesios
6:18 “Orando en todo tiempo con toda oración y suplica en el Espíritu, y
velando en ello con toda perseveración y suplica por todos los santos.”
Siempre
habrá UN PORQUE ORAR, no desistamos de ello, ya sea que estamos en dentro del
mortero o NO.
3.
EL INCIENSO NO PODIA ER IMITADO v.37-38
Dios no estaba prohibiendo usar esos elementos para crear algún otro incienso; las cantidades eran la restricción, así como también que este fuera usado de forma personar y vil.
¿De
qué forma nuestras oraciones pueden ser vitales?
·
Cuando se busca
enriquecimiento a través de ello.
·
Cuando se espera fama.
·
Cuando hay egoísmo.
v.38
“Para usarlo como perfume” – entendemos que un perfume es de uso
personal; por ende, las oraciones no pueden ser así.
En
el sentido que el incienso debía ser percibido por todos y para bendición de
todos – no debía ser transformado a un objeto de uso personal por el cual se
buscaba distinción o sobresalir.
Lo
descrito en el v.38, también implica que para convertirlo en perfume se usarían
otros elementos lo que ADULTERABA la pureza de su composición.
Entonces
cuando se toma de lo de Dios; espiritualmente hablando (oración y dones), para
usos personales y viles, se está profanando lo santo lo cual trae condena y
muerte de parte de Dios. La palabra Cortado significa muerte física.
En
nuestro caso primeramente es una muerte espiritual que al final termina en una
muerte física; Dios no puede permitir que su nombre sea mancillado o deshonrado
para siempre. Dios siempre se preocupa por lo que es santo para El.
Es
por esto por lo que también nadie puede IMITAR las
oraciones que cada uno de nosotros elevamos a Él.
Nadie
puede orar o adorar como lo hace cada otro; el tipo de incienso que cada uno
eleva es UNICO y PARTICULAR y se convierte en OLOR GRATO cuando se hace
de CORAZON.
·
Es por esto, por lo que el
incienso es cosa SAGRADA PARA JEHOVA.
·
Por eso es por lo que NADIE
debe tener en poco su PROPIA FORMA DE ORAR.
Debemos
ADORAR y ORAR Dios con una verdadera ACTITUD ESPIRITUAL.
La
ORACION VA INTIMAMENTE ligada en la ADORACION. No podemos solo presentarnos
ante Dios pidiendo sus favores, es necesario crear una atmosfera de adoración
genuina hacia Él.
Quien
aprende a ADORAR aprende a ORAR.
El
incienso también es adoración; y esto no solo es rendir culto a Dios; mas que
ello, es AMARLO con profundo AMOR.
Cuando
comenzamos a adorarlo de corazón, las lágrimas brotaran, el corazón se
compungirá y en esa comunión el fuego descenderá y la oración se tornará más
fluida.
El
altar del incienso del que hablamos en un principio simboliza lo que
Cristo está haciendo por nosotros hoy en día.
Nos
habla de nuestras oraciones y de nuestra adoración; ya que ambas nos COMUNICAN
con Dios.
Y
nos identifican con Cristo, quien es el adorador y orador por excelencia – EL
ES NUESTRO EJEMPLO A SEGUIR.
¿Cómo
podemos aprender a adorar o a orar?
HABLANDO CON
NATURALIDAD
Entremos
al Lugar Santo (donde estaba el altar del incienso en el Tabernáculo); en este
altar no se realiza ningún sacrificio porque el problema del pecado ya había
sido resuelto en el de Holocausto. Este altar era exclusivo para el incienso,
para la adoración y oración a Jehová.
Esto
nos enseña que ahora que hemos sido PERDONADOS tenemos LIBERTAD para orar y
adorar a Dios, porque somos ACEPTOS en la presencia de Dios y Él escucha
nuestro clamor, no por nuestras obras o méritos, sino, por lo que Cristo hizo
en la cruz por nosotros.
Hebreos
4:16 “ACERQUEMONOS
PUES CONFIADAMENTE al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y
hallar gracia para el oportuno socorro.”
Esta
libertad debe infundirnos CONFIANZA, en Dios primeramente y en nosotros mismos;
en que el incienso que le podemos ofrecer a Dios va con todo nuestro corazón.
CONCLUSIÓN
Nuestro
incienso u oraciones y adoración:
Ø Tiene
gran valor para Dios, por lo que deben ser únicos y especiales a tal punto que
se noten y se sientan siempre. Esto nos enseña a estar
en constante oración y adoración a Dios.
Ø El
incienso lleva un proceso de elaboración, el cual muchas veces es doloroso.
Las pruebas y las circunstancias difíciles nos enseñan a elevar a Dios un
incienso agradable y genuino.
Ø El
incienso no podía ser imitado, ni usado para asuntos viles.
Cada personalidad es única, por lo tanto, cada incienso elevado será único y
esto lo convierte en especial.
Nuestras
oraciones son recogidas por Dios y puestas en el incensario de oro para ser
derramadas como Juicio en las naciones en la tribulación.
Apocalipsis
8:3-4 “Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario
de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los
santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del
ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de
los santos.”
Oremos y adoremos a
Dios con el corazón.
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