San Mateo 25:1-13
Predicado: 08 y 09 de Marzo de
2022
Hna. Cory Martinez
INTRODUCCION
Los capítulos 24 y
25 de Mateo tienen una temática en común y es el fin de los tiempos y el
retorno de Cristo a la tierra. El capítulo 24 concluye con la parábola del
siervo fiel e infiel (24:45-51), esta es la primera de cuatro parábolas que
abordan el tema el reino venidero.
Algo que podemos
notar es la importancia que Jesús le da a la instrucción, ya que cuando su
ministerio comienza, lo hace dando una sección larga de enseñanzas que forman
parte del llamado “El sermón del monte” que abarca los capítulos del 5 al 7 de
este mismo evangelio de Mateo. Ahora bien, lo mismo sucede ahora con esta otra
sección de capítulos, ya que el ministerio de Jesús ha llegado a un clímax,
donde sus enseñanzas ya tratan acerca de temas escatológicos (los tiempos
finales) y estos capítulos son el 24 y 25.
El capítulo 26,
comienza con las palabras “sabéis que dentro de dos días se celebra la pascua,
y el Hijo del Hombre será entregado para ser crucificado” (26:2) esto como
final de toda enseñanza; luego de estas palabras se desarrolla la historia de
Su pasión.
Era necesario para
Jesús a través de estas enseñanzas, dejar sentado lo que está por venir para
que los que creyesen en Él pudieran siempre estar ALERTAS y PREPARADOS para Su
venida.
Una de esas
parábolas que habla del fin, y es la numero dos del orden dado por Mateo, es
“La parábola de las 10 vírgenes”, donde el énfasis principal es: ESTAR
PREPARDOS PARA EL REGRESO DE CRISTO.
I.
LA DESCRIPCION DE LAS VIRGENES v.1-5
Antiguamente había
tres etapas para celebrar una boda judía:
a. El compromiso: Que era un acuerdo formal hecho por
los padres de los novios.
b. El desposorio: Era una ceremonia publica, donde los
novios se hacían compromisos mutuos.
c. El matrimonio: Se hacia aproximadamente 1 año
después del desposorio y el novio llegaba inesperadamente por la novia.
Teniendo esa imagen
en mente; ¿Por qué Jesús describe a 10 vírgenes? Según la tradición judía, se
creía que se usaban usualmente 10 lámparas en una procesión nupcial, esto era
para guiar al novio hacia la novia; esas lámparas eran usadas por las damas de
la novia que tenían la tarea de guiar al novio en el camino a la tercera etapa
que era el matrimonio.
En cuanto a la
parábola en sí, debemos entender que debemos ser como esas vírgenes o damas de
honor, si les podemos llamar así; ya que ellas estaban para recibir al novio y
guiarlo a la novia, la cual está ya lista para esa boda.
No podemos dejar de
lado el hecho que como iglesia somos considerados como la novia del Cordero
(Cristo), pero también desempeñamos el papel de estas vírgenes que están a la
espera del novio (Cristo).
Las bodas judías
eran celebraciones grandes que duraban 7 días aproximadamente, un ejemplo de
ello lo vemos en Jacob (Genesis 29:20-28). Aquí podemos ver que la semana a la
que hace referencia el pasaje en Mateo es a este: la semana de bodas.
La parábola habla no
solo de las bodas, su enfoque principal es el comportamiento de las diez
vírgenes, donde cinco eran prudentes y cinco eran insensatas. La lógica nos
dice que las prudentes son las que esperan la venida de Cristo, preparando sus
lámparas, el aceite inicial y aceite de reserva por si ocurre alguna tardanza
por parte del novio, ellas también tienen preparados sus corazones para el
encuentro con Cristo; mientras que las insensatas, le esperan, pero no se
preparan para ese encuentro sus lámparas solo llevan el aceite inicial, mas no
proveen una tardanza y sus corazones no están alertas ni expectantes para el
encuentro con Cristo.
Clara y concisa es
esa interpretación acerca del pasaje, sin embargo, hay mucho más que podemos
escudriñar y aprender., porque no basta solo con tener la expectativa acerca
del regreso de Cristo. Los fariseos también esperaban al Mesías, y se
mantenían expectantes a su llegada, pero cuando él apareció no creyeron en él.
Es muy necesario hacer de Cristo nuestro fundamento no solo nuestra añoranza.
Mateo
7:24-25 Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé
a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. Descendió lluvia, y
vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó,
porque estaba fundada sobre la roca.
La clave de este
pasaje y por qué lo unimos al de las vírgenes, es porque en ambos se habla de
dos tipos de personas: prudentes e insensatos; la diferencia entre ellos estaba
en que unos habían hecho de Cristo (novio) el FUNDAMENTO, mientras que los
otros no.
Mateo
7: 26-27 Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé
a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; y descendió
lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella
casa; y cayó, y fue grande su ruina.
Pensemos por un
momento: Los fariseos y sacerdotes esperaban la venida del Mesías, se
preparaban de alguna forma para su llegada, ellos conocían las escrituras, las
profecías y las defendían; pero que sucedió cuando Cristo el Mesías prometido
apareció no creyeron en él.
Esto nos enseña que
no basta solo con esperar la venida de Cristo y conocer sus profecías bíblicas,
ni sus misterios, es necesario creer en él de todo corazón, hacerle en
fundamento de nuestras vidas, solo entonces seremos considerados como prudentes.
La prudencia viene
de hacer que nuestra vida gire entorno a Cristo, porque solo entonces estaremos
PREPARANDO nuestra vida para su regreso y oiremos la trompeta. ¿Por qué decimos
esto? La preparación de las cinco vírgenes prudentes les hizo aguardar con
paciencia, cuando el novio se retrasó, ya que sabían que sus lámparas jamás de
apagarían ya que tenían aceite de reserva.
Mientras que las insensatas solo le esperaban, pero no estaban
preparadas para él.
La forma que las
prudentes lo esperaban, parecería que ellas estaban igual de gozosas que la
misma novia; porque para ese momento tan importante ellas se habían preparado
toda la vida.
Las vidas prudentes
suelen VER MAS ALLÁ de lo que a simple vista parece, es parecido a lo que el
hombre que construyo sobre la roca hizo: él sobreedifico en la roca una casa
que pudiera soportar las lluvias, los vientos y toda prueba. Él vio más allá de
lo que el insensato pensó; porque cuando las pruebas llegaron la casa (su vida)
permaneció en pie, mientas que la otra casa sobre la arena cayo.
Los prudentes se
esfuerzan más de lo normal, y lo hacen día tras día, todo por agradara a aquel
que los llamo y los escogió; no es tarea fácil, pero la seguridad y la
estabilidad que ofrece la roca no la da ningún otro elemento. No debemos pasar
por alto que todo esfuerzo tendrá su recompensa de parte de Dios, y parte de
ello es la victoria por sobre cualquier tempestad.
El insensato no
puede decir que tendrá recompensa, el pasaje nos habla que grande es la ruina
de la casa del insensato que no soporto las pruebas (7:27b). Y no solo pensemos
en el golpe de la caída, sino también el todo lo que perdió como lo son: los
materiales (dones, talentos) que fueron desperdiciados; y esto porque su vida
siempre giro entorno a la comodidad de su yo y no a Cristo.
Las diez vírgenes
fueron elegidas para la tarea, pero solo cinco tomaron un VERDADERO COMPROMISO,
las otras cinco lo tomaron a la ligera ignorando el compromiso. ¿Por qué
hicieron eso? La comodidad.
Hoy en día esto se
ha metido muy dentro de los corazones de los ‘creyentes’, que huyen de un
verdadero compromiso con Dios y su obra solo porque no desean trabajar más o
esforzarse más. La comodidad es una característica de los insensatos
espirituales.
El hecho de que las
prudentes pensaran en llevar aceite de reserva les distingue como esforzadas,
visionarias, pero también representa dolor en las pruebas (el novio
aparentemente tardo en llegar), es el sufrimiento en medio de la espera de
Cristo, pero a su vez es el gozo de la celebración venidera de las bodas con el
Cordero Vencedor.
Juan
16:21-22 La mujer cuando da a luz, tiene dolor, porque ha llegado su hora;
pero después que ha dado a luz un niño, ya no se acuerda de la angustia, por el
gozo de que haya nacido un hombre en el mundo. También vosotros ahora tenéis
tristeza; pero os volveré a ver, y se gozará vuestro corazón, y nadie os
quitará vuestro gozo.
Esta comparación es
muy bella, ya que lo que podemos sentir como dolor ahora, el día de las bodas y
del encuentro con Cristo se convertirá en gozo inigualable.
La preparación para
el día de bodas es un proceso largo y lleno de lagrimas y dolor (recordemos el
ejemplo de Jacob), que al momento de la unión se convierte en gozo y alegría.
El objetivo de estar
preparados no es para esperar lo peor; sino al contrario, es apta esperar lo
mejor (las bodas con Cristo en los cielos).
v. 5 “Y tardándose
el esposo, cabecearon todas y se durmieron.”
Tanto las prudentes como las
insensatas se durmieron, en pocas palabras: Se confiaron y se agotaron sus
fuerzas. La diferencia sigue siendo LA PREPARACION, ya que cinco de ellas si lo
estaban.
Los cristianos podemos tomar cada día
como normal, sin andar preocupados por el regreso de Cristo, podemos
simplemente no pensar que ese día puede ser el rapto de la iglesia, sin
embargo, es en el corazón donde debe habitar esa convicción no en la mente. Es
el alma la que debe desear ese suceso y mantenerse alerta a lo espiritual de
ese día tan ‘normal’. Hemos de entender que ese día que parecía tan cotidiano
si es el mismo donde Cristo llame a su iglesia, muchas cosas serán
descubiertas.
Notemos algo importante…
Las diez vírgenes estaban ‘listas’
para la llegada del novio; las diez lámparas fueron tomadas con su respectivo aceite,
por lo tanto, estaban encendidas cuando las damas las tomaron, el problema fue
que cinco de ella son estaban listas para una tardanza por parte del novio,
ellas no fueron PREVISORAS.
Esto nos enseña a esperar sobre
la espera. Muchos cristianos están ya cansados de esperar la venida de
Cristo, otros ya ni la esperar, solo se conforman con recibir sus promesas o
con que sus peticiones sean respondidas. Y aun con eso se molestan con Dios
porque no son escuchadas o respondidas sus oraciones; pero ¿Qué paciencia ha
sido desarrollada? Ninguna. Simplemente no han aprendido a esperar sobre la
espera. ¿Cuántos hay que usan la ‘tardanza’ de Cristo como excusa para hacer lo
que dicte sus corazones o su carne? Ciertamente todos ellos serán SORPRENDIDOS
el día que Cristo aparezca sobre los cielos y llame a su querida iglesia.
Todos los cristianos podemos parecer
que nos hemos dormido en la espera del regreso del novio, sin embargo, Dios
sabe quiénes esperan preparados y quienes no, Dios sabe quiénes serán
arrebatados y quienes no lo serán.
2 Pedro 3:9 El Señor no retarda su
promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con
nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al
arrepentimiento.
Esa supuesta ‘tardanza’ no es más que
una oportunidad que Cristo otorga para que aquellos que no le han conocido y
reconocido como Señor y Salvador puedan proceder al verdadero arrepentimiento y
sean salvos por la gracia bendita.
También debemos entender que el Señor
es paciente para con nosotros en cuando a su venida, porque Él sabe que algunos
no estamos preparados para ese encuentro, y en su misericordia desea que los
estemos; por tanto, el llamado es a PREPARARNOS.
Cristo insta a su iglesia a estar
alertas y vigilantes en el corazón para su venida en los cielos; que procuremos
con ahincó no cansarnos en la espera, porque ciertísimamente Él vendrá pronto.
Hebreos 10:37 Porque aún un poquito, Y
el que ha de venir vendrá, y no tardará.
II.
LA VENIDA DEL ESPOSO v.6-12
v. 6 “Y a la
medianoche se oyó un clamor: ¡Aquí viene el esposo; salid a recibirle!”
Todas dieron la importancia de
escuchar el anuncio de la llegada (v.7), pero no todas le dieron la importancia
a estar listas y fueron sorprendidas (v.8).
Hasta este momento todos los
cristianos podemos parecer que estamos en la espera del regreso de Cristo;
todos cuando se nos pregunta, solemos responder un fuerte amén, pero en verdad;
cuando el momento llegue y las cosas salgan a luz, ¿estaremos preparados? Esto
es como cuando la prueba llega; Dios suele alertar antes, pero, así como hay
quienes se preparan en ayuno, oración, lectura y practica de la palabra para
soportar la prueba y salir victoriosos, hay quienes no lo hacen y en medio de
la prueba caen, negando a Dios y regresando al mundo. Ciertamente unos se
preparan, otros no; eso ya no depende de Dios, sino del pueblo.
v. 8 “Y las insensatas dijeron a las prudentes: Dadnos de vuestro
aceite; porque nuestras lámparas se apagan.”
Recordemos que las lámparas ya tenían
aceite cuando fueron tomadas, esto es como cuando nosotros somos formados en el
vientre de nuestra madre, Dios nos provee de un espíritu (hálito de
vida); pero cuando venimos a Cristo (conversión) somos sellados con su Espíritu
Santo, este es la garantía de la entrada al cielo.
Él es quien también representa ese
aceite que estaba en las lámparas cuando fueron tomadas (conversión), pero que
cinco de ellas despreciaron al no tener de reserva y dejaron menguar su parte
espiritual, mientras que las otras cinco alimentaban sus lámparas (sus vidas)
con ese aceite de reserva.
La espera bien puede desalentar a
cualquiera (se duermen), pero quienes mantienen viva esa llama espiritual en
sus vidas (lámparas) a través de ese aceite (Espíritu Santo) sabrán estar
preparadas para el encuentro con el Maestro.
Sin ese aceite los que van a las bodas no estarán preparados para
recibir al esposo… sin el Espíritu Santo, nadie puede estar listo para el
regreso de Cristo.
No basta con ser portador de tan
grande poder y presencia divina, esto implica trabajar de la mano de ese poder
y de esa presencia para poder crecer espiritualmente. Si pensamos en el
contexto de esta parábola, viendo la anterior y la que le sigue, podemos decir
con seguridad que TENER ACEITE significa TRABAJAR FIRMEMENTE para el Señor.
Nadie puede ser un verdadero cristiano si el Espíritu Santo no está en él.
Romanos 8:9 Mas vosotros no vivís
según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en
vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él.
Pablo enmarca que no solo es que el
Espíritu more en la persona, sino que la vida de la persona se conduzca por ese
Espíritu.
Si pensamos en la parábola, Jesús no
quiso dar a entender que la diferencia es entre quienes están llenos o no del
Espíritu; más bien, entre los que en verdad son cristianos o no lo son. Esto es
porque ya sea que estén llenos o no, el sello del Espíritu esta en ellos; sin
embargo, con los que son o no cristianos es diferente ya que unos tienen el
sello mientras que los otros no lo tienen. Ahora esto no quita la
responsabilidad en los cristianos a estar llenos del Espíritu siempre.
Efesios 5:18 No os embriaguéis con
vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu.
Esta llenura se muestra con la
presencia del fruto del Espíritu en la vid del creyente, con las buenas obras
que se hacen en la fe verdadera que es el trabajo arduo en el evangelio.
Mucha de la debilidad, la derrota y
el letargo en las vidas espirituales de algunos creyentes, puede explicarse en
cuanto a la llenura espiritual que tienen en sus vidas. Esta llenura no es algo
que pueda transferirse de vida a vida y menos compartirse, ya que es personal.
V.9 “Mas las prudentes respondieron diciendo: Para que no nos falte
a nosotras y a vosotras, id más bien a los que venden, y comprad para vosotras
mismas.”
Si ellas compartían de su aceite,
este rápidamente les haría falta y entonces ellas no podrían recibir al esposo
y menos entrar a las bodas. No fueron egoístas al no compartir, ellas sabían
que el aceite requiere esfuerzo personal y no podían sacrificar su comunión con
el esposo solo por la insensatez de las otras. La solución que ellas les dan a
las otras es practica: “vayan a la tienda y compren más aceite”.
El problema del insensato es que cree
que siempre tendrá tiempo y que alguien más podrá hacer lo que a el le
corresponde. Lo cual es un pensamiento erróneo. La obra de Dios no puede
postergarse, detenerse o estancarse solo por la insensatez de algunos. Lo
espiritual no se debe desplazar por la comodidad, porque tarde o temprano EL
JUICIO VENDRA.
III.
SE CERRÓ LA PUERTA v.10-12
V.10 “Pero mientras ellas iban a comprar, vino el esposo; y las que
estaban preparadas entraron con él a las bodas; y SE CERRÓ LA PUERTA.”
Mientras los insensatos tratan de
buscar lo que por su necedad y pereza no prepararon, la puerta se cerrara y los
prudentes gozaran de las bodas.
Hay mucha severidad en el hecho de
que la puerta se cerrara, ya que eso marca una decisión por parte de Dios; pero
más duro suenan las palabras dichas: “de cierto os digo, que no os conozco”
(v.12)
El clamor desesperado de las insensatas
(v.11) causa dolor al oído simple; pero la respuesta del novio (v.12) solo nos recuerda
lo dicho por Jesús en…
Mateo 7:21-23 No todo el que me dice:
“¡Señor, Señor!”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la
voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día:
“Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera
demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros?” Entonces les declararé:
“Nunca os conocí. ¡Apartaos de mí, hacedores de maldad!”
El rechazo es doloroso y más si viene
de Dios a quien generalmente consideramos que es amor, pero olvidamos que
también es fuego que consume (juez).
Jesús hace claras sus expectativas en
cuanto a cómo debe ser la conducta de sus vírgenes (la iglesia). No solo es el
obrar con los dones, es también tener presencia de frutos espirituales.
En la parábola, se deja también en
claro que aún hay tiempo para arrepentirnos, para prepararnos y así estar
listos para ese encuentro, mientras la puerta está abierta y el esposo no ha
aparecido podemos hacer mucho para estar listos, porque una vez la puerta se
cierre será demasiado tarde y no habrá vuelta atrás.
Cuando el esposo llegue, será
demasiado tarde para pedir prestado aceite o para pedir oración, simplemente
será demasiado tarde para pensar en prepararnos. La puerta se cerrará, por lo tanto,
suplicar una oportunidad será en valde, en ese momento no importará cuanto se
llore o se ruegue porque se les permita entrar, simplemente la puerta estará
cerrada y el juicio por comenzar. Cuando el juicio comience, según la parábola,
ya no abra segundas oportunidades, las bodas comenzaran y estas no pueden ser
interrumpidas. Ante este evento solo resta velar.
Mateo 24:36 Pero del día y la hora
nadie sabe, ni aun los ángeles de los cielos, sino solo mi Padre.
Cuando Cristo llegue y las bodas se
ejecuten, no abra oportunidad para quienes no valoraron el evangelio y no se
prepararon para el encuentro. Quienes estén listo gozarán, pero quienes no se lamentarán.
La pregunta es ¿estaremos listos?
El novio se encuentra parando morada
para la novia, cuando él considere que el tiempo llego, vendrá por su novia
para la celebración de bodas, tanto las vírgenes como la novia (la iglesia en
ambos casos) debe estar preparada y atenta para ese encuentro de amor.
CONCLUSION
v.13 “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el
Hijo del Hombre ha de venir.”
El propósito de esta parábola es
claro: PREPARENCE Y CONSIDEREN los tiempos, la venida del Hijo del Hombre está
cerca.
El problema de las insensatas no fue
que se durmieran, porque las otras también se durmieron; el problema fue que no
dieron la importancia a la preparación para el recibimiento del novio. Ellas sencillamente
se confiaron de haber sido elegidas para la tarea.
No se puede ver como menos el hecho
de ser cristianos o hijos de Dios como algo de lo cual confiarnos, el titulo
conlleva una gran responsabilidad y un enorme compromiso con quien hace el
llamado (Dios). El interés de Dios es que seamos mejores cada día y mostremos
con frutos y hechos lo que somos, para que Él pueda ser glorificado, y así podamos
ejercitarnos correctamente en la piedad. Ser cristiano es pagar un precio, es
una autonegación continua a los deseos carnales y un rechazo a las seducciones
del mundo y de Satanás. Quienes se disponen a pagar el precio del llamado gozaran
de abundante aceite para sus lámparas (vidas) y estar preparados para gozar de
las bodas del Cordero. Mientras que quienes no, tendrán un lamento continuo en
el lago que arde con fuego y azufre, luego de haber sufrido en las
tribulaciones de este mundo.
El llamado, reiteramos es claro: Quienes
obedezcan y se preparen para Cristo, gozarán de las bodas con Él; mientras que
quienes tengan en poco su venida, sufrirán del juicio eterno. ¿Estamos preparándonos?
¿Estamos listos para ese encuentro?

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