El Legalismo Parte 2 (última)

 



MALAS APLICACIONES DE LA LEY 
(EL LEGALISMO)

GALATAS 2:11-16, 3:2

 

Predicado: 29 de diciembre de 2020

Pastor. Gerardo Marín

OBJETIVO: Hacer conciencia de como las actitudes de legalismo llevan al mundo a personas ya salvas y a inconversos a no querer nada con Dios.

 

II PARTE

 --- Éxodo 35:2 “Seis días se trabajará, más el día séptimo os será santo, día de reposo para Jehová; cualquiera que en él hiciere trabajo alguno, morirá” ¿Cuántos de nosotros estaríamos muertos en este momento por haber trabajado el día de reposo? Jesús les enseñaba que el día de reposo fue creado para el hombre y no el hombre para el día de reposo, en resumen, era para glorificar a Dios por lo que ya había hecho por ellos (por gracia), pero los fariseos lo hacían para mostrar sus obras bajo la ley y con eso agradar a Dios, ¿Quién creo el día de reposo entonces? ¿Quién es nuestro reposo hoy?,  

 

--- Éxodo 21:7-8a “Y cuando alguno vendiere su hija por sierva, no saldrá ella como suelen salir los siervos, y sino agradare a su señor, por lo cual no la tomo como esposa…”. Si alguien viniera y dijera que quiera tomar a alguna hija de la iglesia, deberá venderla para que sea esposa o sierva, ¿lo haríamos? Y si se diera por esposa y no es virgen debería ser apedreada“Y no digamos si era fornicaria.

--- Levítico 11: 7 y 12 “También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo”, “Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente que está en las aguas, los tendréis en abominación”. ¿y los chicharrones?, ¿Qué pasaría de los que comemos camarones, langostas y conchas?

--- Levítico 19:27 “No haréis tonsura en vuestras cabezas, ni dañaréis la punta de vuestra barba”. Entonces ninguno de nosotros que nos cortamos el cabello y menos como algunos sacerdotes católicos y tampoco afeitamos la barba, la pregunta para nosotros es: ¿deberíamos estar aquí si hacemos esto?

--- 1 de Corintios 14:34 “Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar, sino que estén sujetas, como también la ley lo dice”.

Aquí hay algunos ejemplos de pasajes de los cuales nos preguntamos: ¿Por qué el legalista solo toma lo que les conviene?, ¿Y porque los saca de contexto para hacerlas doctrinas y sentirse más puros como los fariseos y las otras sectas?

 3 EL LEGALISMO NO ATRIBUYE PODER Y MERECIMIENTO.

--- Mucha gente piensa que por hacer buenas obras son merecedores de salvación, no nos equivoquemos, si las hacemos es porque ya somos salvos, además Isaías 64: 6a “Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia”. En otra versión dice que como toallas femeninas son nuestras obras.

Que ejemplos más grandes nos da la Biblia sobre el creer que por las buenas obras nos hace más que los demás y además de esto actuar con soberbia:

A) La parábola del fariseo y el publicano.  Lucas18:9-14

Esta parábola comienza remarcando el poder y el merecimiento de aquellos legalistas que se creían superior a los demás en v. 9-14 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

--- El fariseo se creía superior.  (V.11)

--- El fariseo se creía santo y perfecto. (V.11)  

--- El fariseo se creía muy espiritual. (V.12)

 El buen samaritano.  Lucas 10:25-37

V25-30 “Y he aquí un intérprete de la ley se levantó y dijo, para probarle: Maestro, ¿haciendo qué cosa heredaré la vida eterna? Él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees? Aquél, respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo. Y le dijo: Bien has respondido; haz esto, y vivirás. Pero él, queriendo justificarse a sí mismo, dijo a Jesús: ¿Y quién es mi prójimo? Respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de ladrones, los cuales le despojaron; e hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto”

Este ejemplo es casi lo contrario del anterior, los que deberían actuar con misericordia actúan con soberbia por su posición espiritual (Líderes y pastores que aunque vean la necesidad no les importa):                                                                                                                                     

--- El sacerdote (pastor, profeta o apóstol) se creía que por ser un líder no le correspondía ayudar a su prójimo que no era de su misma categoría. V.31 “Aconteció que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, pasó de largo”.                                                                 

--- El levita (Diacono, servidor o presidente de alguna sociedad) no debía ayudar a su prójimo porque no era de su misma doctrina. V.32 “Asimismo un levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, pasó de largo “                                                                                       

--- El Samaritano (el no salvo, el de otra doctrina y aborrecido de otro país) no le importo la condición de aquel hombre ni que era delas personas que lo odiaban por su religión y le ayudo de una forma que hizo misericordia con el hasta que fue sanado, dándole de lo que él tenía sin esperar nada a cambio. V.33-35 “Pero un samaritano, que iba de camino, vino cerca de él, y viéndole, fue movido a misericordia; y acercándose, vendó sus heridas, echándoles aceite y vino; y poniéndole en su cabalgadura, lo llevó al mesón, y cuidó de él. Otro día al partir, sacó dos denarios, y los dio al mesonero, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que gastes de más, yo te lo pagaré cuando regrese”

--- Este es otro ejemplo en las congregaciones legalistas, donde los espirituales falsos solo buscan el interés de aquellos donde puedan recibir algo: ya sea dinero o cosas materiales y por eso hacen acepción de personas (Cuanto tienes, cuanto vales) y por eso su atención, intereses y sus oraciones son exclusivos para ellos, Jesús pregunto en V.36-37 “¿Quién, pues, de estos tres te parece que fue el prójimo del que cayó en manos de los ladrones? Él dijo: El que usó de misericordia con él. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo”.

--- Al inicio de esta predicación vimos como Pedro fue confrontado por Pablo por lo legalista de su comportamiento hacia los demás, y mencionábamos como El siendo discípulo de Jesús y escuchando como confrontaba a los legalistas de la época, actuaba como ellos, por eso Pablo decía que era de condenar. Mateo 15:12-14 “Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra? Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada. Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo”.

 

CONCLUSION.

--- En resumen, el capítulo 23 de Mateo y los otros ejemplos citados de Jesús, es lo opuesto al capítulo 5 de las bienaventuranzas, donde El legalismo es lo opuesto a la gracia y quienes lo practican hacen del sacrificio de Cristo insuficiente. 

--- Las buenas obras no nos salvan, aunque debemos hacerlas, por ya ser salvos.

--- El verdadero creyente debe santificarse para Dios y no hacerlo por obligación o por agradar a los demás, sino cae en el legalismo.

--- El legalismo pide obras para salvación (penitencias y sacrificios), entonces de que sirvió que Cristo se ofreciera en sacrificio por nosotros.

--- El legalismo nos incluye también a nosotros como creyentes y no solo a los ministros


Comentarios