La angustia

 


LA ANGUSTIA

Salmos 77:1-2

 

Fecha de predicación: 17 de febrero de 2021

Predicado por: Hna. Cory

 

INTRODUCCION

“El mensaje de este salmo es que criar la tristeza es el estar quebrantado y descorazonado, mientras que el ver a Dios es cantar en el día más oscuro. Una vez que nos damos cuenta de que nuestros años están a su diestra, habrá luz en todas partes”.

G. Campbell Morgan (predicador y expositor de la Biblia).

 

Y este es el meollo o parte central de la angustia; desviar la mirada de Dios hacia la oscuridad mental y emocional más profunda.

 

¿QUÉ ES LA ANGUSTIA? Estado de intranquilidad o inquietud muy intensas causando específicamente por algo desagradable o por la amenaza de una desgracia o un peligro. La palabra angustia, viene del latín que significa angostura o dificultad.

 

Sinónimos de angustia: Aflicción, dolor, tristeza profunda, congoja, desconsuelo, tribulación, desasosiego, asfixia, zozobra- estrechez o miedo.

La angustia no es preocupación, esto es parte de ella, pero no su todo, ya que esta es más intensa.

La persona experimenta un estado o sentimiento de presión en el pecho y un bloqueo mental intenso que paraliza las actividades del sujeto.

La angustia está relacionada con la incertidumbre y la desesperación y al no ser controlada muchas veces causa problemas de nervios, emocionales y hasta mentales o cognitivos.


CAUSAS DE LA ANGUSTIA: No existe una causa exacta como tal, que produzca la angustia, ya que esto proviene de cada persona y de cómo reaccione ante ciertas circunstancias. Sin embargo, hay algunas posibles causas:

·     Genética: Si hay familia de primer grado que padezca trastornos o crisis nerviosos.

·     Estrés descontrolado.

·   Situaciones externas: Estos pueden ser acontecimientos que estar fuera de nuestro control como la muerte de un ser amado, amenazas de peligro, eventos futuros desconocidos, etc.

·     Altos grados de ansiedad: Muchos consideran la ansiedad como parte de los rasgos de la personalidad de un individuo, ya que estas personas tienden a ver situaciones amenazantes que en la realidad no existen y estas les provoca angustia.

·   Malas interpretaciones o conclusiones arrebatadas: Esta es probablemente la principal causa de angustia ya que nos adelantamos a decir que estamos en problemas cuando en realidad no es así.

·    Ciertas enfermedades: Como la arritmia cardiaca, hipertiroidismo pueden causar angustia debido a los síntomas de cada enfermedad.


Ahora bien, los psicólogos tienen sus conclusiones y asocian a la angustia como una afectación, no solo psíquica (mental), sino también física.

La biblia, es más clara y directa ya que la angustia está asociada directamente al alma intranquila. Ya sea por estrés, ansiedad, temor a lo desconocido, amenazas de los enemigos, etc., es el alma la que sufrirá primero.

2 Reyes 6:16-18… “Él le dijo: no tengas miedo, porque más son los que están con nosotros que los que están con ellos. Y oro Eliseo y dijo: te ruego oh, Jehová, que abras sus ojos para que vea. Entonces Jehová abrió los ojos del criado y miro, y he aquí que el monte estaba lleno de a caballo, y de carros de fuego alrededor de Eliseo y luego que los sirios descendieron a él, oro Eliseo a jehová y dijo: te ruego que hieras con ceguera a esta gente y los hirió con ceguera, conforme a la petición de Eliseo.”

Este es un ejemplo de alguien angustiado (el criado) y de alguien confiado (Eliseo); el angustiado no ve lo que Dios es capaz de hacer a su favor en esa angustia y en ese problema, ya que se estrecha (se acorta) su fe y su confianza en Dios; mientras que el confiado está descansando en el poder de Dios.


SINTOMAS DE LA ANGUSTIA

Hay quienes toman la angustia como una afectación física, dado los siguientes síntomas:

·         Sensación de desesperación.

·         Lo Frustración y enojo.

·         Presencia de temores en exceso y preocupaciones frecuentes.

·         Imaginar escenarios catastróficos que despiertan terror.

·         Mareos.

·         Falta de aire.

·         Sequedad en la boca.

·         Fatiga.

·         Sudoración

·         Tensión muscular.

·         Opresión en el pecho.

·         Problemas para dormir o miedo de dormir.

·         Sofoco o escalofríos.

·         Tendencia a evitar situaciones por temores.

·         Nauseas, dolor de estómago, diarrea o estreñimiento.

·         Agitación o temblores.

·         Palpitación acelerada.

 

Luego de cierto tiempo lo que comenzó como una preocupación, pasa a ser angustia y luego de alcanzar una máxima expresión, estos síntomas parecerán desaparecer y por ello hay quienes los confunden con ataques de ansiedad, el problema es que después de un tiempo vuelven a expresarse, porque la sensación de desesperación no se fue y la mente no descanso de imaginar.

La angustia generalmente viene de hacer más grande las situaciones o problemas de lo que realmente son.

Esto es por la falta de confianza en Dios.

Las claves para determinar si tenemos angustia o no, es si más de algunos de esos síntomas persisten, también si hay cambios en el comportamiento como por ejemplo “evitar situaciones que puedan causar crisis, llanto con facilidad, hipersensibilidad, etc.”

 

Ejemplos bíblicos que estaban en angustia y presentaron estos síntomas.

David.

Sin poder dormir, desgastado físicamente, con los nervios alterados y oprimido en el pecho.

Salmos 6:6-7… “Me he consumido a fuerza de gemir todas las noches inundo de llanto mi lecho, riego mi cama con mis lagrimas; mis ojos están gastados de sufrir, se han envejecido a causa de todas mis angustias”

 

Elías.

Huyo por temor a que Jezabel lo matara, ya que desconocía que hubiera más profetas rectos de Dios por la región, no era el hecho de morir, sino la presión y la carga de creer e imaginarse ser el único profeta que quedaba y se angustio y sufrió un ataque de desesperación.

1 Reyes 19:4… “y él se fue por el desierto un día de camino y vino y se sentó de bajo de un enebro; y deseando morirse, dijo: Basta ya, oh, Jehová, quítame la vida, pues no soy yo mejor que mis pares.”

 

Jesús.

Sudoración, opresión en el preso, tensión muscular, palpitación acelerada, fatiga, falta el aire, presencia de temor.

El maestro parece que sufrió todos los síntomas físicos de la angustia, pero no en base a lo que su imaginación le decía, sino más bien porque sabía ciertamente lo que le esperaba.

Mateo 26:38… “Es tal la angustia que me invade, que me siento morir.” – les dijo. - quédense aquí y manténgase despiertos.

Lucas 22:44… “y estando en agonía(angustia) oraba más intensamente, y era su sudor como grandes gotas de sangre que caían hasta la tierra.”

El caso de Jesús es diferente al de los demás en la Biblia, - ellos tenían la intervención de Dios en esos momentos y eran librado de una forma u otra de sus enemigos; pero Jesús, no podía ser auxiliado, Él debía morir para salvación del mundo.

Si, apareció un ángel para fortalecerlo (Lc. 22:43), pero Jesús no podía ser librado de la prueba que le sobre venia, ya que, si eso sucedía, entonces se viene abajo todo el plan y propósito de Jesús en la tierra.

Muchas veces seremos librados de todo aquello que nos angustia, pero en otras, solos seremos fortalecidos por Dios por enfrentar a nuestros angustiadores (enfermedades, peligros, etc.)

 

COMO SALIMOS DE LA ANGUSTIA (SALMOS 77:1-2)

En todos los pasajes que hemos tomado, hay un elemento en común que parece ser la solución para salir de la angustia: “LA ORACION”. Esta oración debe ir cargada de ciertos elementos como:

·         La declaración de los elementos angustiadores.

·         Sinceridad acerca de cómo se siente.

·         Declaración de confianza en Dios.

·         Meditación profunda del poder de Dios.


No son simples oraciones de palabras dichas sin intención, deben ser oraciones apasionadas a Dios.

 

CONSEJOS UTILES

V.2 “Al señor busque en el día de mi angustia.”

Este salmo comienza con una descripción del clamor de Asaf y de la confianza que tiene acerca de que Dios le escuchara y le ayudara.

De nada sirve orar, sino tenemos la confianza de que Dios está escuchando, nuestra oración.

·      En los momentos de angustia, Dios está esperando oír nuestra voz. La oración intercesora puede ayudar, pero no es total, ya que el angustiado es quien debe expresar con total sinceridad lo que piensa y siente a Dios en oración.

·       En los momentos de angustia, no dejaron a Dios como nuestro último recurso.

 

Jairo, sabía que debía que debía buscar a Jesús Mr. 5:21-23

v.23… “y le rogaba mucho, diciendo mi hija está agonizando, ven y pon las manos sobre ella para, que sea salva y vivirá.”

Muchas veces, solo orar una vez calma al corazón, pero insistir quita el problema del alma, ya que aumenta la fe y la esperanza en Dios.

 

Asaf, levantaba sus manos de noche… lo que indicaba que su oración y clamor a Dios eran sin descanso.

1 Ts. 5:17… “Orad sin cesar.”

Lc. 18:1-8… “Jesús hablo de la necesidad de orar siempre y no desmayar.”

 

V.2b Debemos aprender a disponer el alma

Paradójicamente parecerá que Asaf clama por ayuda y paz, pero pareciera que cuando ésta llega, solo queda en la mente y no baja al alma.

La persona angustiada tiene ese problema: Escucha y escucha consejos, palabras de ánimo, pero todo queda a nivel mental, no entra al alma; y eso es, porque no hay un alma dispuesta para recibir.


¿Cómo disponemos el alma? Aumentando la confianza en Dios.

¿Cómo hacemos esto? Rememorando sus obras y nuestra relación con el v.6-20


Quince versículos le costaron a Asaf aumentar su fe y su confianza en Dios.

No solo es recordar, se trata de meditar, de inquirir y contemplar con devoción.


Meditar: Pensar y considerar un asunto con atención para estudiarlo, comprenderlo y tomar una decisión.

Inquirir: Llegar al conocimiento de una cosa a través de preguntas v. 7,8,9 y 13 b.

 

CONCLUSION

Esto debe entrar al alma y no solo quedarse en la mente, debemos meditar y considerar con atención todo lo que Dios ha hecho por nosotros hasta este día y lo bueno que ha sido con nuestras vidas, esto con el objetivo de concluir y decidir que solo Dios es la respuesta que tanto necesitamos. OCUPEMOS LA MENTE EN LO QUE SI EDIFICA Y LIBRARA NUESTRA ALMA DE ANGUSTIA.


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