DIOS ESTA CONTIGO
ISAIAS 43:8-13
Objetivo: Como confiar en Dios
cuando estamos en sufrimientos que este mundo nos pone en el camino.
Pastor Gerardo Marín
INTRODUCCIÓN:
¿Por qué nos desesperamos
hasta llegar al temor? ¿Porque tanto en el sufrimiento? y ¿Por qué se nos
olvida que Dios nos ha prometido? Y estas
preguntas vienen a nosotros cuando al que no teme a Dios ni le sirve tienen
abundancia en todo.
Ahora pensemos: Cuántas veces
hemos pasado por grandes problemas de enfermedad, de dolor de muerte,
económicos, por soledad, deudas, etc. y no nos acordamos que tenemos a un Dios
bueno y lleno de misericordia, que no nos va a dejar perecer jamás:
Dios nos ha llamado para
caminar en victoria, pero algunas veces las dificultades y los obstáculos
parecen alcanzar el triunfo. Es allí cuando debemos acudir a la presencia de
Dios para retomar fuerzas y renovar la fe, él nos ha prometido su bendición y
la victoria.
1
SOMOS PUEBLO ESCOGIDO POR DIOS. ISAÍAS 41:8-9.
“Pero tú, Israel,
siervo mío eres; tú, Jacob, a quien yo escogí, descendencia de Abraham mi
amigo. Porque te tomé de los confines de la tierra, y de tierras lejanas te
llamé, y te dije: Mi siervo eres tú; te escogí, y no te deseché”.
Durante este tiempo los
asirios estaban en conquistar todo y finalmente Israel caería bajo su poder. En
medio de las dificultades y el temor, Dios usa al profeta Isaías para animar y
fortalecer la fe de su pueblo, eso sucedía allá por el año700 a de C.
En primer lugar, Dios destaca
que Israel es de su propiedad, “mío
eres tú”, expresión que sin duda no sólo fortalecía su identidad como
pueblo de Dios, sino su confianza en Aquel que protegería su propiedad a
cualquier precio; Así también en nuestro tiempo Dios nos dice que le
pertenecemos.
Dios expresa que fue él mismo
quien escogió a Israel como nos ha escogido a nosotros, y veamos
como él se expresa de los suyos: “te tomé”, “te llamé”,
“te dije”, “te escogí y no te deseché”; palabras en las que vemos el
amor y la misericordia de Dios atrayendo hacia él aquellos que han de ser su
pueblo especial. Somos escogidos por Dios por cuanto nos amó por su pura
gracia, sin nosotros haber hecho nada para él. “Si Dios
es por nosotros, ¿Quién contra nosotros?”
Romanos 8:31
2 LA
PRESENCIA DE DIOS ES LA QUE BENDICE.
ISAÍAS
41:10.
“No temas, porque yo
estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te
ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
a) “No
temas”, expresión que nos recuerda que el temor es un sentimiento no
sólo común, sino que es un obstáculo en la vida de fe. El temor es una expectativa
de que lo peor está por llegar. No albergar el temor es acoger la fe, es
confiar en el cuidado y poder de Dios a nuestro favor.
b) “Porque
yo estoy contigo” la razón principal por la cual no debemos albergar el
miedo en nuestro corazón es porque la presencia de Dios está con nosotros, si
el Señor está con nosotros ¿Quién contra nosotros?: Todos sabemos que la
Palabra nos declara que Él está por nosotros, ¿Y nosotros estamos con Él?
c) “No
desmayes”, en la Biblia varias personas desmayaron y otras muchas
estuvieron a punto de hacerlo. Podemos recordar por ejemplo el caso de Moisés
quien en algún momento de su vida ya no quería dirigir más a Israel por el
desierto, o al profeta Elías quien debajo del enebro quería morirse y no seguir
más en esta tierra, o el mismo profeta Jeremías quien pensó en un tiempo no
predicar más en el nombre del Señor.
Pero a todos éstos Dios
fortaleció y restauró sus fuerzas para no desmayar sino para perseverar y
alcanzar lo que Dios había determinado para ellos. ¿Lo hará con nosotros?
d) “Porque
yo soy tu Dios que te esfuerzo” es decir el Señor conoce nuestras
dificultades y luchas, y cuando antes éstas nuestras fuerzas se acaban, el
Señor promete darnos nuevas fuerzas, él nos renovará con su poder para perseverar
y vencer.
e) “Siempre
te ayudaré” él nunca fallará a sus promesas, pero ¿por qué a veces
pensamos que él no responderá, o pensamos que está muy lejos? Porque el Señor
no siempre responderá como esperamos o en el tiempo que nosotros consideramos
es el apropiado. Pero él siempre nos ayudará y lo hará de la mejor manera.
f) “Siempre
te sustentaré con la diestra de mi justicia”, Esto quiere decir:
sostener, conducir, seguir de cerca, tomar de la mano y sostener con firmeza. Entonces,
aunque el camino sea difícil o los obstáculos sean grandes, de la mano derecha
de Dios (la diestra del Señor destaca su poder) llegaremos a la meta que él
mismo nos ha trazado.
3 DIOS
NOS ASEGURA LA VICTORIA SOBRE NUESTROS ENEMIGOS.
ISAÍAS
41:11-12.
“He aquí que todos
los que se enojan contra ti serán avergonzados y confundidos; serán como nada y
perecerán los que contienden contigo. Buscarás a los que tienen contienda
contigo, y no los hallarás; serán como nada, y como cosa que no es, aquellos
que te hacen la guerra”.
Dios siempre peleara por los
suyos como lo hemos leído por medio de la Palabra, veamos estos ejemplos:
Cuando Israel salía de Egipto
y llegó frente al Mar Rojo, al mirar atrás venía todo el ejército egipcio
contra ellos, guiados por Dios y habiendo abierto el mar para que su pueblo
pasara en seco, todo el ejército de faraón allí murió.
Cuando Elías reto al rey Acab
y a todos los profetas de Baal y Asera, allá en el monte Carmelo, Jehová mostró
quien era él y respaldo el trabajo de Elías matando a todos los que estaban
contra el volviendo el corazón de Israel al Dios verdadero.
Por eso el Señor declara hoy y
nos dice: “aquellos que se enojan contra ti serán
avergonzados, los que te hacen la guerra no serán hallados, más bien serán
confundidos”. Tengamos siempre presente Dios es nuestro escudo y
fortaleza, él es quien nos defiende, y pronto aquellos que nos hacen la guerra
ya no estarán.
4. DIOS
TE DICE HOY: “NO TEMAS, YO TE AYUDO”.
ISAÍAS
41:13.
“Porque yo Jehová
soy tu Dios, quien te sostiene de tu mano derecha, y te dice: No temas, yo te
ayudo”.
Despojémonos del miedo y la
inseguridad que nos impide caminar y avanzar hacia las bendiciones y
privilegios que el Señor ha dispuesto para nosotros.
El miedo estanco, paraliza y
debilita la fe, el miedo afecta la comunión con Dios y la falta de fe e
inseguridad detiene la respuesta de muchas bendiciones. El miedo es el padre
del desánimo, el miedo genera múltiples excusas para no avanzar ni crecer en el
camino de Dios. El miedo es un enemigo del cristiano que mata la fe y
sabemos quién la provoca.
CONCLUSION
La palabra de Dios hoy nos
anima a renunciar al miedo, expulsarlo de nosotros mediante la oración y las
declaraciones de fe de nuestra boca. “No
temas” Dios mismo es nuestra ayuda, a veces pensamos o esperamos la
ayuda de fulano o fulana, pero nuestro corazón debe estar en Dios, él nunca
fallará. “¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene
de Jehová, que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, ni
se dormirá el que te guarda… Jehová es tu sombra a tu mano derecha… él guardará
tu alma… guardará tu entrada y tu salida desde ahora y para siempre” Salmo 121.
Es necesario mirar a Cristo,
es fundamental ir a la presencia de Dios, allí somos renovados y transformados
para su gloria, en su presencia nuestra fe se fortalece, y ante su presencia
los poderes de las tinieblas huyen. Dejemos a Dios ministrar y fortalecer
nuestra vida para que las victorias y bendiciones lleguen a nosotros.
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