Marcos 5: 21-24; 35-43
Predicado:
15 de Julio de 2021
Por: Hna. Cory Martinez
INTRODUCCION
Este
pasaje también se encuentra en Mateo 9 y en Lucas 8, donde cada uno de los
evangelios lo narra a su forma y con detalles diferentes, los cuales hemos de
considerar.
V. 21 “Pasando otra vez en una barca a
la otra orilla”
Ante
de este hecho, Jesús había tomado una barca, la cual fue sorprendida por una
gran tempestad que trato de disuadirlo de llegar a la región gentil de Gadara;
en esa barca, Jesús duerme y sus discípulos se atemorizan, lo cual los lleva a
despertarlo y a Jesús calmar a los vientos y al mar, lo que les permite llegar en
paz a esa región, donde Jesús liberaría a un endemoniado que vivía atormentado por
demonios entre los sepulcros.
Este
versículo, nos da a entender que Jesús al ser rechazado por los habitantes de
esa región (Mr. 5:17) decide regresar a tierras judías, donde según Lc. 8:40 –
ya había una multitud esperándolo.
V. 22 “Vino uno de los principales de
la sinagoga.”
Probablemente entre esa multitud estaba Jairo, cuyo nombre griego significa: “Alegría o Gozo”, este hombre viene a Jesús con lo opuesto a su nombre: angustia, desesperación, congoja, dolor y tristeza; ya que está pasando por una situación que sobrepasaba todas sus fuerzas físicas, mentales y emocionales… su única hija estaba muriendo (Lc. 8:42).
Como principal de la sinagoga, podríamos decir que Jairo era lo que nosotros conocemos como un pastor hoy en día, ya que se encargaba de los asuntos espirituales y administrativos de la sinagoga. Sin embargo, muy principal o líder religioso podía ser, pero la situación con su hija podía más que su cargo público, y en su desesperación vino a Jesús buscando ayuda.
Esto
lo mencionamos, porque la mayoría de lideres religiosos de esa época no creían
en la autoridad de Jesús, ni en su persona; pero Jairo al buscar a Jesús
demuestra lo contrario, él tenía un corazón diferente… él tenía fe en el poder
de Jesús.
Para
demostrar que esta fe era genuina – esa fe seria probada a través del camino de
la paciencia – esta sería su no muy dulce espera para Jairo.
A
Jesús nada le costaba sanar a la niña a distancia, solo declamando la palabra –
ya lo había hecho antes y tenía la autoridad y el poder para hacerlo de nuevo,
sin embargo, Jesús quería que Jairo caminara con él y lo conociera más y viera
de primera mano lo que era ministro de Jesús y más que su ministerio, que
conociera la misericordia y el amor de Dios en Cristo.
Jairo conocería lo que es la fe, y más específicamente
la fe que espera.
¿Qué
elementos forman parte de esta fe?
Ø La
buena insistencia
Ø La
humildad
Ø La
disposición el corazón.
I. LA BUENA INSISTENCIA, HUMILDAD Y DISPOSICION DEL CORAZON V. 22-23
V. 22-23 “Jairo se postro a sus pies”;
“Y le rogaba mucho”
Estas
dos frases hablan mucho del estado del corazón de Jairo, de su angustia y deseo
de ver a su hija sana. En los momentos de angustia y gran necesidad, lo único
que le resta al hombre es humillarse aun cuando todo apunta a no hacerlo y
aparentar ser fortaleza.
Las
sinagogas estaban prácticamente cerradas para Jesús, ya que en Mr. 3:1-6, nos
dice que Jesús sano en día de reposo a un hombre con una mano seca y tanto los
fariseos como los herodianos se habían unido con el fin de destruir a Jesús,
entonces Él era bienvenido en las sinagogas y menos por los líderes de estas,
por tanto, ver a un líder religioso buscando a Jesús en público, era sorprendente.
Jairo, vino HUMILLÁNDOSE ante Jesús, POSTRADO
a los pies del maestro y ROGÁNDOLE por su ayuda.
Ciertamente
la vida da muchas vueltas y un dicho popular dice “nunca digas de esta agua no beberé”
porque no sabemos que pueda depararnos el mañana.
En todo
el sentido de la palabra no dudamos que esta sea una DURA PRUEBA para Jairo y
para su fe; ya que aprendería como primera lección: “que en la fe debe haber humildad y disposición a
recibir la ayuda de Dios como él la quiera mandar”.
Jairo si
creía en la autoridad de Jesús y por tanto toma la decisión de ignorar lo que
muy probablemente los fariseos le habían ordenado, acerca de no entrar en
contacto con Jesús; fue su fe y su necesidad lo que lo movió a buscar a
Jesús.
Debemos
notar algo muy importante en la fe de este hombre, el creía que Jesús tenía el
poder de sanar a su hija, pero también creía era necesario su presencia en el
lugar para poder hacer la obra.
No es
que tenía poca o mucha fe, la manera de pensar es muy válida “ven y pon las
manos sobre ella” (v. 23b). Jairo estaba entregando su fe en las manos de
Jesús.
Pensemos
un poco en el caso del centurión, ya que es un poco similar (Lc. 7:1-4) los
ancianos judíos que este hombre envió de primero le piden a Jesús que vaya y
sane a su siervo, y Jesús decide ir, a mitad de camino, el centurión envía unos
amigos con un mensaje más personal que parecería que el mismo lo estaba dando,
diciendo “no soy digno que entres en mi casa, solo di la palabra y mi siervo
sanara”, Jesús al ver la fe este hombre, le honra sanando a su siervo.
Esto demuestra
que no era importante (por así decirlo) que Jesús estuviera físicamente o no en
el lugar de los hechos – LO IMPORTANTE era y sigue siendo DEPOSITARIA LA FE EN ÉL.
¿Estaremos depositando nuestra fe en Él?
Este
primer punto nos enseña:
Ø Debemos humillarnos
ante Dios con honestidad.
Ø Rogarle
mucho = ser insistentes con Dios
Ø Depositar
nuestra fe en él.
Ø Tener la
disposición de aceptar su ayuda como Él que desee darla.
En el
caso de Jairo, le toco esperar.
II.
LA PRUEBA
DE LA PACIENCIA V. 25-36
Cuando
todo pareciera que marcha según lo esperado y Jesús y Jairo emprenden camino
hacia su casa, sucede algo inesperado. Una mujer que desde hacía 12 años
padecía de flujo de sangre, entra en escena (v. 25).
Partimos
del hecho que esta mujer era impura ceremonial y socialmente hablando, solo
esto significa una carga emocional y mental muy pesada. Ella estaba excluida de
todo, a ella no se le podía considerar para nada, seguramente vivía sola ya
que, si otras personas estaban en contacto con ella, serian considerados
impuros, probablemente divorciada o abandonada por su marido, era criticada,
juzgada y señalada por una condición que escapaba de sus manos, no era su culpa
tener esa condición.
Esta mujer ve a Jesús y no deja pasar esa
oportunidad.
No tuvo
la confianza de llegar de frente, ya que su mente estaba oprimida, tras 12 años
de represión social, en ella había un trauma que le decía que era una mujer rechazada.
Por tanto, se acerca por detrás y aprovechando a la multitud, toca el manto de Jesús
con la confianza que, con solo eso, ella seria sana.
Su
intención a primas no era tocar directamente a Jesús, creyendo quizás que lo
ofendería ya que lo contaminaría y esto podría provocar en Él palabras de
rechazo y humillación hacia ella. Pero si sabía que él era el único que podía
sanarla y juntando todo su valor, se acerco a su libertador y toco su manto. Y fue sana, v. 29 “enseguida la
fuente de su sangre seco”
Probablemente
quiso huir de la escena, pero Jesús no lo permitiría y por ello dijo: V. 30 “¿quién
ha tocado mis vestidos?”, Jesús sabía que poder había salido de él.
La mujer,
temiendo y temblando (v. 33) probablemente como reacción del cuerpo ante la
sanidad, cae en cuenta lo que también como mujer le tocaría que enfrentar, si
Jesús la recrimina o la acusa por haberlo tocado, pero ante la pregunta de Jesús
acerca de quien lo toco, ella, con valor “se postro ante él y le dijo la
verdad”.
Jesús no
la recrimina, al contrario, honro su fe V. 34 “Hija tu fe te ha hecho salva,
ve en paz y queda santa de tu azote.”
“No es la cantidad de fe, lo que procura
el milagro, es el objeto de esa fe”
Ella deposito su fe, sin palabras
audibles en Jesús y como recompensa, fue sanada; Jesús honro esa fe silenciosa.
Mientras
esto acontecía…
Ø ¿Qué
pasaba por la mente de Jairo?
Ø ¿Habrá
considerado esa sanidad como un estímulo hacia lo que el deseaba para su hija o
lo vio como un atraso?
No
olvidemos que FE sinónimo de FIDELIDAD – ESTAR AHI SIEMPRE – PACIENCIA.
Notemos,
que Jairo se quedó ahí en todo momento contemplando en silencio todo lo que estaba
pasando. No sabemos cuánto tiempo llevaban caminando, cuando esta mujer entró
en escena, no sabemos cuánto tiempo se llevó todo lo acontecido con la mujer. Pero
Jairo estuvo ahí, PACIENTE, ESPERANDO.
Santiago
1:2-4 Hermanos míos, teme por sumo gozo cuando os halles en diversas
pruebas, sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia más tenga la
paciencia su obra completa para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte
cosa alguna.
En todo
proceso donde la fe está siendo probada y la paciencia ejercitada, habrá
palabras de ánimo y aliento.
Cuando
Jairo estaba esperando a Jesús, le vinieron malas noticias v. 35 – “Tu hija
a muerto”. Esta noticia fue como una flecha directa al corazón de este
hombre que como padre anhelaba ver a su hija sana y viva. El golpe de esta
noticia también llegó a su fe que en ese momento podría haber comenzado a
quebrarse.
Ø En el
ejercicio de la paciencia habrá altibajos, noticias de problemas nuevos que
buscarán dañar la fe y opacararla, pero Jesús siempre estará ahí.
Jesús no dejo que la fe de Jairo cayera v. 36 “No temas (ten
ánimo) cree solamente.” Lc. 8:50 “No temas, cree solamente y será
salva.”
Ø Jesús
estaba animando a este hombre, estaba estimulando la fe de él.
Jesús le
decía: “cree solamente, no te desesperes, no te desanimes, ¿acabas de ver lo
que paso con esta mujer? puedo hacer algo mayor en tu hija.”; “Solo cree.” Solo sostén tu fe.
En la
espera del cumplimiento de la promesa o de la palabra que Dios nos ha dado, o
de la sanidad o milagro que estamos esperando, sucederán cosas que tienen como
objetivo que nuestra fe decaiga, entonces sigamos este consejo de Jesús: NO
TEMAS, CREE SOLAMENTE – MANTEN TU FE EN MI.
III.
EL
RESULTADO DE LA FE V. 37-43
Partamos,
del hecho que Dios tiene diferentes formas de obrar, Él dará la respuesta de la
manera que quiera, a través de las personas que quiera, pero de que habrá una
respuesta, LA HABRÁ.
¿Que
hizo Jairo cuando Jesús le dijo “cree solamente”? Tomo la decisión de
creer en Jesús y en su palabra.
La fe no es un sentimiento que nace y
muere en cualquier momento, la fe es el fruto de la comunión con Dios en el
espíritu.
Esto es
parte de una DECISIÓN – la fe es cuestión de decisión – es, le creo a Dios, Si
o No.
Jairo
estaba en un momento crucial, donde todo dependería de la decisión que tomara –
el decidió creer y junto con Jesús siguieron caminando a su casa.
Muchas
veces nos pasa como a Jairo, vemos como el Señor ayuda a los demás con sus
problemas, enfermedades mientras nosotros nos consumimos en la angustia,
esperando que también obre en nosotros.
¿Qué
debemos hacer ante esto? SEGUIR CREYENDO, TOMAR LA DECISION DE SEGUIR
CREYENDO Y ESPERANDO. En su momento la respuesta vendrá.
Se
dieron ciertas cosas que son muy importantes de notar.
Los 3
evangelistas dan la idea que cuando Jesús llega a la casa de Jairo, está estaba
abierta a la gente, estas personas ya estaban haciendo endecha (lamentos) por
la muerte de la niña (v. 38) Lc. 8:52; Mt. 9:23 dice: “tocaban flautas”,
esto nos enseña que la gente hacia lamentación o cánticos tristes por la muerte
de la niña,lo cual pintaba no sólo una escena triste, sino de pesadumbre y
resignación.
La resignación es enemiga de la fe, ya
que no ve más allá de lo que ha pasado, mientras que la fe si ve más allá de
los hechos.
Jesús no
podía obrar en medio de tanta resignación ya que ésta provoca INCREDULIDAD, y ésta
a su vez estorba el obrar de Jesús. Mt. 13:58 “No hizo allí muchos milagros
a causa de la incredulidad.”
V. 39 Y entrando les dijo: “¿Porque alborotáis
y lloráis? La niña no está muerta, sino duerme.”
Los 3
evangelistas marcan la respuesta de la gente con estas palabras:
“Y se
burlaba de él” (v. 40; Mt. 9:24b y Lc. 8.53) Lucas incluso
agrega que la burla era porque la gente sabía que la niña estaba muerta – lo
cual indica que ellos eran incrédulos, ellos no creían a las palabras de Jesús.
Jesús no
trabaja con gente incrédula y por tanto los mando a sacar de la casa y algo muy
interesante, con esa gente salieron 9 de los 12 discípulos.
Ø ¿Porque también
excluyo a esos discípulos?; ¿A caso tampoco creían?
Probablemente
ellos serían los encargados de retener a la gente fuera de la casa, para que no
interrumpieran adentro.
Los únicos
presente dentro de la casa (en lo íntimo y privado con Dios) eran los que en
verdad importaba que estuvieran (v. 37, Lc. 8:51). Pedro, Jacobo, Juan, Jairo y
su esposa, Jesús y la niña eran suficiente para presenciar aquel milagro y dar
testimonio fiel y verdadero de lo que acontecería.
Como dato
importante Pedro, Jacobo y Juan, son comúnmente considerados como el “Circulo
intimo” de los discípulos de Jesús, no solo por la confianza, sino que podrían ser
ellos los encargados para ciertas tareas, mientras que los demás estarían dispuestos
para otras áreas.
No todos
podían desempeñar las mismas tareas; no todos podían estar allí, porque había
otras áreas que atender, como la gente que quedo afuera, ésta no se podía
descuidar. A lo mejor estos 3 discípulos eran los encargados de asistir a Jesús
en las tareas espirituales.
El milagro
de la niña dependía de la fe, Jesús no podía perimir que toda la gente incrédula
que estaba en la casa, afectara con su atmosfera fría e insensible la fe de
Jairo.
Muchas veces debemos echar fuera de
nuestra vida a aquellos que por su incredulidad quieran matar nuestra fe.
Jesús quería
enseñarle a Jairo que honraría su fe en Él por cuanto lo buscó y creyó en
Él, así como lo había hecho con la mujer del flujo de sangre.
Ahora bien,
ya en silencio y dentro de la casa, estando frente a la niña Jesús se acerca a ella,
toma su mano y le dice: Talita cumi.
Solo
marcos menciona las palabras originales en arameo dichas por el maestro, Lucas
escribe lo que estas palabras significan: “Muchacha levántate” o “Niña, a ti
te digo levántate”
Jesús no
le hablo viéndola como muerta, de hecho, con ninguno de las personas que trajo
de la muerte lo hizo. Siempre les trato como personas dormidas:
Ø Lc.
7:11-17… Al hijo de la viuda de Nain le dijo: “Joven a ti te digo, levántate”.
Ø Jn. 11:38-44…
A lázaro su amigo le dijo “¡Lázaro ven fuera!”
Romanos
4:17 Dios da visa a los muertos, ya llama las cosas que no son, como si
fuese.
Jesús le
dijo “levántate” y la niña se levanto
Jesús no
le fallo a Jairo y Jairo estiró su fe hasta el punto de ver a su hija con vida
y sana.
Jesús al
ver que se “espantaron” (v. 42), mando a los padres que le dieran de comer a la
niña para que se convencieran de que ciertamente estaba viva.
CONCLUSION
Este
capitulo 5 de Marcos tiene grandes enseñanzas:
Ø Jesús tiene
autoridad sobre los demonios, lo demostró con el hombre gadareno.
Ø Jesús tiene
autoridad sobre la enfermedad, lo demostró con la mujer del flujo de sangre.
Ø Jesús tiene
autoridad sobre la muerte, lo cual demostró con la hija de Jairo.
Todos en
algún momento pasamos por circunstancias difíciles que ponen a prueba nuestra
fe y ejercitan nuestra paciencia. SOLO DEPOSITEMOS NUESTRA FE EN JESÚS, Y
MANTENGAMOS VIVA ESA FE.
Jesús honrara
esa fe, no importa si sentimos que es mucha o poca, fe es fe, lo importante no
es la cantidad, lo que en verdad importantes donde depositamos esa fe.
Llegara el
momento de nuestra bendición, de nuestro milagro, de nuestra respuesta, solo APRENDAMOS
A ESPERAR, aunque cueste en la carne.
Dios
transformara nuestras lagrimas y nuestro lamento en alabanza y gozo.
Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de
ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque
las primeras cosas pasaron. Y el que estaba sentado en el trono dijo: He aquí,
yo hago nuevas todas las cosas. Y me dijo: Escribe; porque estas palabras son
fieles y verdaderas.
Apocalipsis 21:4-5

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