Marcos 10: 46-52
Fecha de predicación: 27 de Agosto de 2021
Pastor Gerardo Marín
Objetivo: Analizar en nuestra, vida si en verdad estamos ciegos o si miramos y vamos tras los pasos de Jesús.
INTRODUCCION
En esta vida donde hoy la mayoría dicen ser cristianos, donde parece que es una moda solo porque mencionan a Dios, podemos darnos cuenta de que la mayoría no siguen a Jesús, lo buscan solo por necesidad, por sus favores, casas y ministerios de oración llenos solo para escuchar una profecía, como si fueran centros de adivinación; ¿Y en los cultos? Vacíos.
¿Oran por su vida y sus peticiones? Miremos su vida espiritual.
Así como también hay muchos cristianos que quieren solo las bendiciones sin una relación con ese Dios Todopoderoso que tiene todo para ellos, caminan por vista, ciegos en la fe y sin ningún compromiso, solo esperando que caigan esas bendiciones, sin esforzarse aun teniendo todas sus facultades físicas en buen estado y mucho tiempo para buscar de Dios. Mateo 15:29-30 “Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí. Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó;”
¿Cuántos han dejado su comodidad?, Sus cuerpos endebles que no impiden esa búsqueda, porque hay un amor verdadero, ese es el caso de este personaje que tomamos como referencia para esta predicación.
Todos en la ciudad de Jericó conocían a Bartimeo, porque él era diferente. Hay personas que pueden vivir en una ciudad veinte años y nadie las conoce, ¿Y a nosotros como nos conocen? Pero no así con el hijo de Timeo, Bartimeo. Él tenía una de esas cualidades que se daba a conocer. Este es un hombre que es conocido, no sólo por su incapacidad física sino también por su personalidad.
Antes que pasara Jesús por Jericó todo parece como de rutina. Lo que es de notar en el caso de Bartimeo no es que era ciego, que, por supuesto es una situación muy complicada, sino lo que podemos ver de su personalidad.
Su vida no era fácil. Algunos ya se habían acostumbrado tanto a verlo allí que probablemente lo consideraban parte del paisaje. Otros quizás se detenían para tirarle unas monedas y escuchar el agradecimiento del ciego con palabras tales como: "Muchas gracias; que Dios se lo multiplique".
Aunque físicamente este hombre no hacía mucho, su vida era dificultosa. En el verano el calor agotador lo azotaba. Quizás tendría la sombra de un árbol cerca para ayudarlo. En el invierno el frío y la lluvia lo castigaban sin compasión. Era una bendición que tuviese esa capa para protegerse. Es que, si esa capa pudiera hablar, nos sorprendería lo que nos diéramos cuenta.
Ese día cuando llevaron a Bartimeo de su casa, para ponerlo al lado del camino, parecía un día como cualquier otro. Sin duda que Bartimeo tomó su recipiente con agua para tener qué tomar durante el día y también algo de comida. Allí se dirige a su lugar para mendigar.
Marcos, Mateos y Lucas narran la sanidad del ciego para animarnos a “vivir un proceso que pueda cambiar nuestras vidas”. Ver desde el corazón, ver desde la otra persona, ver desde los ojos de Jesús, desde la Fe de un hombre que estaba limitado por la vida.
¿Qué podemos hacer cuando la fe se va apagando en nuestro corazón? ¿Es posible reaccionar? ¿Podemos salir de la indiferencia, o del confort?
No es difícil reconocernos en la figura de Bartimeo el ciego, porque vivimos a veces como «ciegos», sin ojos para mirar la vida como la miraba Jesús. «Sentados», instalados en una religiosidad sin sabor al servir a Dios; desaminados, angustiados «al borde del camino» como un día estuvo Bartimeo.
Jamás olvidare esa palabra que Dios me dio el día en que deje la iglesia donde implementarían la doctrina del G12 (Año 2014). Muchos dicen ser líderes, pero sus cegueras espirituales como los que hemos mencionados llevaran a sus discípulos a la miseria espiritual y a tropezar una y otra vez, Lucas 6:39 “Y les decía una parábola: ¿Acaso puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán ambos en el hoyo?”
Miles de personas en el mundo ven pasar la vida sin propósito. Consideran que su vida atraviesa por un estancamiento del que no pueden salir. A sus problemas espirituales añaden los físicos, tal vez por una enfermedad difícil de curar y que los tiene sumidos en la desesperación. ¿Hay salida? Claro que sí. Está en el Señor Jesucristo.
Él nos ofrece una nueva posibilidad para reemprender el camino donde a lo mejor estamos estancados y hallar sentido a nuestro vivir, nadie oculta que cada vida viene batallando con una serie de problemas, ya sea físico o espiritual, pero que Dios sabe cómo se glorificara en cada uno, según la fe y la dependencia que mostremos en esos momentos.
La palabra que trae el Señor, pareciera que es un mensaje evangelistero, pero es más para aquellos que ya conocemos de Cristo, ¿Cuáles son las enseñanzas que nos trae esta predicación?
1. LA HISTORIA DE BARTIMEO ES LA MISMA QUE VIVEN MUCHAS PERSONAS V.46
“Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.”
- El experimentaba una situación de miseria física y espiritual
- La ciencia lo había desahuciado. No había, científicamente otra oportunidad.
- Enfrentaba el marginamiento de la sociedad.
- La presencia del Señor Jesús representó una luz de esperanza para su vida.
¿Cuál es nuestra calamidad en este momento?
¿Sera que nosotros mismos nos hemos marginado por nuestra condición?
¿En quién hemos puesto nuestra esperanza?
Batirmeo estaba ciego, solo y abandonado, pero quería un milagro, ¿y Ud.?; ¿Entonces qué debemos hacer?
2. BARTIMEOS TOMO UNA DECISION PARA CAMBIAR SU VIDA. V.47
“Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”
a) El Señor Jesús llegó a Jericó para cambiar el curso de la vida de las personas, como en este tiempo Jesús llega a nuestro Jericó, Bartimeo oyó que Jesús llegaba ¿Y nosotros que estamos oyendo?.
- Hoy podría ser el momento para continuar la vida en Cristo, para cada uno de los que lo deseamos, tal como el Señor lo hizo con mucha gente en su ministerio terrenal y más hoy que él está en Su trono.
- Jesucristo es el camino hacia el cambio. “Yo soy el camino la verdad y la vida”
b) Bartimeo fue ante Jesús y procura de un milagro, y clama: V.47b “… ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!”
¿Qué tanto clamamos por esa respuesta que necesitamos?
- Jesucristo puede hacer un milagro de restauración en nuestra vida.
- Jesucristo puede obrar un milagro de sanidad y libertad espiritual en nosotros si le creemos y buscamos de corazón; Como lo hizo con la mujer Cananea en Mateo 15:28 “Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora”.
3. BARTIMEO NO SE DEJÓ DESANIMAR POR LA OPOSICION V.48
“Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!”
- ¿Hemos sido perseverantes sabedores que la oposición para ese milagro va a llegar muy fuerte?
- ¿Cuál es nuestra actitud a esa oposición?
a.- No podemos permitir que los incrédulos nos hagan desistir. Aun si esos incrédulos son nuestra familia
b.- Bartimeo perseveraba mucho más a pesar de su condición, a lo mejor era su única oportunidad... (Insistía)
- “Porque nada es imposible para Dios” Lucas 1:37
- “Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros…” Santiago 4: 8ª
- “Buscad a Jehová mientras puede ser hallado, llamadle, en tanto que está cercano” Isaías 55:6
¿Cuál es el consejo a la familia y amigos porque buscamos a Cristo?
4. EL SEÑOR JESUCRISTO CONOCE NUESTRA NECESIDAD Y RESPONDE V.49
“Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama”.
Todos ignoraban al ciego; Pero el Señor Jesús se preocupó de él. A Bartimeo no lo desanimo la oposición que lo callaba, sino que en acto de valentía y de fe se movió, V.50 “Él entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús”.
Arrojar su capa significaba: Botar esas cargas que llevaba toda su vida; Dejar la comodidad; Dejar su pasado de enfermedad; La crítica y la burla, pero todo esto lo hizo en la Fe en Jesús.
Jesús sabe de nuestras necesidades, pero él quiere escucharlo de nosotros, V.51 “Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista”.
Salmos 81:10 “Abre tu boca, y yo la llenaré. Pero mi pueblo no oyó mi voz”; Aquí hay un contraste en esta Palabra; Si abrimos nuestra boca, El, la llenara como a Bartimeo, Pero que triste es no oír la voz de Dios por nuestros afanes y problemas que no solo nos hacen ciegos sino también sordos. ¿Cómo está actuando la iglesia en estos momentos? ¿Cómo actuamos nosotros Guerreros de Cristo?
a) El Señor Jesús fue específico: “¿Qué quieres que te haga?”
a.- ¿Qué quiere usted que haga el Maestro con Ud.?
b.- ¿Estamos dispuesto a creerle y a caminar en Fe?
c.- Pensemos por un momento: ¿Qué es lo primero que haremos después de recibir esa respuesta?
b) La fe es la antesala para que ocurran los milagros, Bartimeo le pidió recobrar la vista. V.52 “Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino”
a.- El Señor Jesús puede obrar un milagro.
b.- El Señor Jesús puede obrar un milagro en un familiar o conocido por nuestra fe.
¿Quizá nadie ha visto la necesidad que traemos? pero Jesús ya la vio y si hay fe responderá. Jesús mira lo que el hombre no puede ver.
CONCLUSIÓN
Este hombre da tres pasos que van a cambiar su vida «Arroja la capa» que le estorba para encontrarse con Jesús; luego, aunque todavía se mueve entre tinieblas, «camina» decidido y «se acerca» a Jesús.
Es lo que necesitamos muchos de nosotros: liberarnos de ataduras, de prejuicios, de no tengo tiempo, de actitudes que ahogan nuestra fe; debemos tomar una decisión sin dejarla para más tarde; y ponernos ante Jesús con confianza sencilla y nueva, Bartimeo lo hizo y más adelante también lo hizo Zaqueo en Jericó.
Un cambio en la vida de Bartimeo se produjo el día que tomó la determinación de ir hasta el Señor Jesús. No solamente fue sanado de su enfermedad, sino que además su vida experimentó un cambio radical. Después de esto fue una nueva criatura. Igual puede ocurrir con nosotros si buscamos a Dios de todo corazón, no solo de apariencia como muchos lo hacen, al final todo sale a la luz; Deuteronomio 4:29 “Mas si desde allí buscares a Jehová tu Dios, lo hallarás, si lo buscares de todo tu corazón y de toda tu alma”.
Bartimeo es un ejemplo de una fe activa, el recibió su
milagro, aunque que físicamente no miraba a Jesús, lo hizo con los ojos de la
Fe, le clamo, se levantó y fue hacia Él; Su doble milagro
llego; Fue salvo y abrió sus ojos, en gratitud y compromiso le siguió,
¿Cuál
de estos pasos nos faltan cumplir a nosotros para recibir lo que pedimos amado
hermano y Guerrero de Cristo?
Muy bien, excelente
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