Un guerrero de Cristo

 



UN GUERRERO DE CRISTO

1 Timoteo 6:11-12

 

Fecha de predicación: 01 de Enero de 2022

Predicado por: Hna. Cory Martínez

 

INTRODUCCION

Pablo escribe esta carta a su hijo en la fe Timoteo para pedirle que se quede en Éfeso pastoreando y enseñando al pueblo de esa Iglesia; ya que se habían levantado falsos maestros y predicadores enseñando falsas doctrinas.

Estas doctrinas estaban basadas en un mal uso de la ley y en una mala interpretación del evangelio por lo que estas personas buscaban aprovecharse del pueblo y lucrarse de ellos. Por ello, Pablo dicen en el v. 9a “Porque los que quieren enriquecerse”.

Esta problemática, es común hoy en día también, por qué, hay muchos predicadores que alteran las escrituras para ganar fama y así poder enriquecerse. De esto es que muchas personas piensan que quienes entran al evangelio es porque quieren ganar dinero fácil.

Sin embargo, hay quienes en verdad viven el evangelio y viven para y por Cristo, ellos saben que ser lideres o creyentes verdaderos es sinónimo de sacrificio, más que no de lucro deshonesto.

Pablo advierte a Timoteo de la creciente apostasía que se ira manifestando y que en estos tiempos ya estamos viviendo. Y de cómo en medio de esta un verdadero ministro del evangelio debe mantenerse fiel a Cristo, luchando como un guerrero por la fe verdadera.

Los falsos lideres, pastores, maestros, etc., no están conforme con la sencillez y naturalidad del evangelio y por eso le añaden enseñanzas humanas y supuestas “nuevas revelaciones” a sus mensajes, ya que así captan el interés de las personas y las cautivan – pero lo que promulgan es falso – estas personas se preparan en psicología, leen de ello y es por eso que saben llegar a la mente de las personas para enrollarlas y estafarlas. La advertencia es clara a estos debemos evitar OIR.

Pablo comienza esta porción diciendo: “Mas tú, oh hombre de Dios” (v.11). Esto nos indica que lo que está por decir tiene que ver más con Timoteo como líder que con un miembro nominal. Esto es porque el peso de la responsabilidad no es el mismo para alguien comprometido con el evangelio y dedicado a la predicación; que para alguien que solo pasa el momento o calienta una silla dentro la congregación.

Entonces, debemos estar en el entendido que todos somos lideres de alguna manera, por lo tanto, esta palabra es para nosotros.

Pablo le pedía a Timoteo que marcara una diferencia entre tanto creyente, que se dejara guiar por lo espiritual y se contentara con lo que tenía o con lo que recibiría.

Hay algo importante que no debemos perder de vista y es que, como hombres o mujeres de Dios, se nos ha dado una identidad, la cual proviene de Dios – del único Dios verdadero y no del príncipe o dios de este mundo.

Santiago 1:18 “Él, de su voluntad, nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas.”

Entonces esta palabra es para quienes son de Cristo, se identifican con Él y guerrean o pelean la buena batalla de la fe. Y es buena porque es una batalla de honor y porque la recompensa es grande, celestial, amplia y abundante.

Pero para esto es necesario considerar los elementos que nos ayudaran como guerreros a resistir y a ganar esta batalla.

 

        I.            PREPARATE Y MANTENTE ALERTA V.11

En este punto encontramos los primeros dos elementos que son las palabras HUYE y SIGUE. Un verdadero guerrero de Cristo sabe estar alerta a lo que esta alrededor de él y a lo que está dentro de él; y por ello sabe de lo que debe huir y lo que debe seguir.

a)      HUIR.

Cuando Pablo le dice a Timoteo que HUYA de estas cosas, está hablando de todo lo escrito en la carta:

·         Codicia o amor al dinero (1 Tim. 6:10)

·         La apostasía (1 Tim. 4:1-5)

·         Las falsas doctrinas (1 Tim. 1:3-11) y más.

El deseo de Pablo era que él (Timoteo) no fuera a caer en los enredos de los falso maestros. Por lo que la acción de HUIR tiene un tono radical y hasta violento, porque da a entender que no se debe regresar más a ello, además es hacerlo con prisa y sin pérdida de tiempo.

Este consejo nos da entender que probablemente no somos lo suficientemente fuertes para estar en un lugar inadecuado y no caer en la tentación o rodearnos de personas maliciosas y no termina imitándolas. Se nos está diciendo que muy probablemente seamos débiles.

Huir, es una realidad que se plasma como un hábito necesario en nuestras vidas cada que detectemos una posible tentación o amenaza que nos pueda alejar de la verdad del evangelio; es por esto por lo que la invitación es clara ESTAR SIEMPRE ALERTAS.

No se habla de tentaciones visibles como el alcohol, las drogas, el sexo, etc. Estamos hablamos de elementos más sutiles o disfrazados como libros con temáticas no espirituales, conversaciones con personas no creyentes que están confundidos o que no estudian o practican la palabra de Dios, programas de televisión de investigaciones que quieren desmentir la biblia o de asuntos paranormales, etc.

Todo esto y más, no debe confundir nuestra fe y hacernos dudar, aquí es donde Pablo nos recomienda HUIR.

Genesis 39:12 “y ella lo asió por su ropa, diciendo: Duerme conmigo. Entonces él dejo su ropa en las manos de ella y huyo y salió.

Entre que ella lo tomo de la ropa y luego él huyo; paso algo de tiempo, porque desde luego dice que el dejo su ropa es porque muy seguramente estaba cayendo en los brazos de esa mujer – pero algo dentro de él, le decía que no debía seguir y esto era el temor a Dios y por ello y el respeto hacia su amo, huyó de ese lugar.

A pesar de que estaba cayendo en la tentación, él estaba alerta y esto es lo que lo ayudo a no cometer algo peor.

Pablo le dice a Timoteo versículos antes que hay quienes creen saber y no saben nada, pero viven ENVANECIDOS (v.3-4), por lo que el consejo es que él no caiga en ese gran error. La vanidad es algo muy sutil en el corazón del hombre, esta se pasea frente al ser humano para seducirlo y hacerlo caer.

La idea es que Timoteo se preparara, estudiara la sana doctrina y se acercara más a Dios en el Espíritu; pero no perdiera la sencillez, la humildad y el amor a Dios y a los demás.

Esta misma vanidad que reinaba en los corazones de los falsos maestros les había provocado ser amantes del dinero y esto es PELIGROSO para quienes sirven y trabajan dentro del evangelio.

Mateo 6:24 “Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menos preciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.”

Jesús mismo habló de esto porque conocía el corazón del hombre – el amor al dinero provoca que el predicador altere la pureza de la palabra ya que debe agradar a quienes lo ayudan económicamente; en el caso de los que profetizan si lo hacen movidos por el dinero alteran lo del Espíritu para manipular y obtener ganancias. Lo cual es grave ante los ojos de Dios.

Dios menciona todo ello para que estemos alertas y huyamos de este tipo de personas que con sus falsedades tienden lazo. Este tipo de gente no está conforme con la vida que tienen.

1 Timoteo 6:9 “Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, y que hunden a los hombres en destrucción y perdición.”

El consejo de Pablo es oportuno en estos días, porque al igual que en su tiempo, hoy también se levantan falsos que buscan embaucar a los hijos de Dios.

La recomendación es APRENDER a contentarnos con lo que Dios nos da – BENDECIR NUESTRA REALIDAD – para que nuestro futuro sea próspero y diferente, lleno de bendiciones y gozo en Cristo.

La palabra de Dios debe sernos suficiente, el Espíritu Santo debe sernos suficiente – DIOS mismo en su plenitud debe ser nuestro contentamiento.

Que tenemos necesidad, sí, pero Dios va a suplir. Que estamos enfermos, sí, pero Dios va a sanar. Y Que tenemos problemas, sí y muchos, pero Dios nos va a ayudar. Entonces que nos toca a nosotros hacer, aparte de HUIR….

b)     SEGUIR.

Pablo le dice a Timoteo “Sigue”: La justicia, el amor, la piedad, la paciencia, la fe y la mansedumbre.

·         Cuando habla de JUSTICIA, se refiere a lo que es recto y equitativo.

No tiene que ver tanto con la salvación, sino más bien con nuestro interior: nuestros pensamientos, sentimientos, nuestras acciones y nuestra conducta.

Todo esto en relación con otras personas; la idea es que debemos ser CUIDADOSOS en como JUZGAMOS las cosas o a las personas. Recordemos que hemos sido llamados a ser testigos no jueces y por ello el cuidado que constantemente debemos mantener.

Nuestro ojo debe procurar estar limpio por la palabra y el Espíritu para no ver más o ver equivocadamente y así también con nuestros oídos y demás sentidos. Porque hay cosas que vemos y oímos que nos pueden causar daño o pueden hacernos tener malas interpretaciones, lo cual no será justo, recto o equitativo.

·         La PIEDAD tiene que ver con ser devotos y reverentes a lo de Dios.

Solo en esta carta, la palabra piedad aparece 9 veces, lo que nos enseña lo importante de su aplicación en nuestra vida. La piedad se refiere a la obediencia de los mandamientos de Dios y el tener una vida cristiana correcta.

Tal parece que si hay algo que nos puede definir como cristianos es la práctica de la piedad. Pablo le dice, que siga todo esto para que no se acomode a una vida simple y sin sabor espiritual.

La práctica de la piedad requiere esfuerzo, trabajo, sacrificio, dolor, gemir y llanto. Pablo sabia de primera mano que el cristianismo vivido de verdad no es fácil, pero si es provechoso para lo eterno.

1 Timoteo 4:8b “…la piedad para todo aprovecho, pues tiene promesa de esta vida presente y de la venidera.”

·         Seguir la FE, parecería lo más obvio, sin embargo, en medio de la prueba, ¿Será la fe nuestra que ancla a Cristo?

Cuando hablamos de esta fe (pistis/qr.), entendemos persuasión, credibilidad, convicción y confianza. Esta palabra aparece 19 veces en esta carta.

El objetivo de Pablo es que, en medio de tantas religiones, de tantas falsas doctrinas y falsos maestros – la fe verdadera sobresalga siempre.

·         1 Timoteo 1:5, nos habla de que puede haber una fe fingida.

·         1 Timoteo 1:19, nos habla de algunos que naufragan en la fe, lo que revela que nunca tuvieron una fe verdadera en Cristo, sino más bien falsa.

La clave en seguir la fe es Escudriñar las escrituras siempre y auto-examinar nuestro corazón, para saber cuáles son mis verdaderos fundamentos.

·         Seguir el AMOR, afectuoso y benevolente.

La palabra amor no debe ser usada a la ligera. Muchas personas, matan, destruyen, se unen desigualmente y atentan conta la pureza de Dios en nombre del 'amor'.

El amor en las Escrituras está definido como Unido a la verdad y este amor está ligado a Cristo. La idea de Pablo es que el ejemplo de amor de Cristo es el que debemos seguir.

Filipenses 2:5 “Haya pues en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús.”

·         La PACIENCIA y la MANSEDUMBRE son dos palabras muy grandes para muchos creyentes ya que su aplicación es difícil.

El objetivo de la paciencia es resistir o aguantar alegremente, lo que sin duda es un rasgo que se debe cultivar, las circunstancias difíciles de la vida ayudar al fruto de la paciencia para que este brote.

El objetivo de la mansedumbre es ser gentiles y humildes; no es ser pisoteados por las pruebas o por las personas. Lo que Pablo trata de decir es que conozcamos nuestros límites y procuremos mantenernos firmes y ecuánimes en las adversidades, tentaciones y pruebas.

El hombre y la mujer de Dios deben huir de todo lo que no glorifica a Dios y que no forma parte de la sana doctrina del evangelio.

Este versículo 11 nos enseña a prepararnos para el versículo siguiente, nos enseña a estar siempre alertas y a seguir todo lo que nos formara como guerreros preparados para la batalla.

 

      II.            LA BUENA BATALLA DE LA FE v.12

Ir en el camino de Dios, es ir contra la corriente de este mundo, lo cual no es tarea fácil y Timoteo tenía que comprender que él era un Guerrero de Cristo.

Nuestra fe es un campo de guerra donde bien se podrán perder algunas batallas, pero el llamamiento y la misma fe nos ayudarán a continuar con determinación hasta terminar la guerra y echemos mano de la vida eterna en pleno.

Matea 11:12 “El reino de los cielos sufre violencia y los violetos lo arrebatan.”

Violentos en el aspecto de que no se rinden tan fácilmente ante las pruebas, ni se doblegan con rapidez ante la tentación. Violentos porque luchan hasta el final alcanzar las promesas divinas.

Timoteo al igual que nosotros fue reclutado a pelear y guerrear en el nombre de Cristo.

Este hombre, así como nosotros salió del anonimato, por ello Pablo le dice: “habiendo hecho la buena profesión delante de muchos testigos.”

El pueblo ya identificaba a Timoteo como siervo de Jesucristo, así como a cada uno de nosotros ya nos identifican como siervos y guerreros de Cristo.

Timoteo tenía mucho que considerar y por esa razón Pablo le aconseja y le escribe esa carta diciéndole que la preparación no era fácil y la batalla ciertamente seria dura, pero habría una recompensa final que bien valía la pena pelearla.

En el guerrero Timoteo había un doble compromiso, el de cumplir con el llamado de Dios y el de servir a los demás. Es por ello por lo que Pablo lo anima a pelear esta batalla y a que no se rinda por lo por venir.

La batalla es de la fe, y esto es porque todo lo que se levanta tendrá por objetivo matar la fe.

Los problemas económicos, enfermedades, problemas familiares o emocionales son batallas que solo buscan desanimarnos y hacernos dudar de la palabra que hemos recibido ya que sea escrita o por profecía.

Los que se rinden o se dejaran morir (anímica o físicamente) es porque han dejado de creer y confiar; y le han dado mayor importancia al problema que viven. Es por esta razón que Pablo le decía sigue la FE, porque esa fe es la que sigue confiando en Dios y sus promesas aun cuando todo parece que va de mal en peor. Es por ello por lo que la preparación y el ejercicio de la piedad o vida cristiana es importante.

Pablo también hace la comparación de la batalla de la fe con la de un deportista.

 1 Corintios 9:25 “Todo aquel que lucha, de todo se abstiene, ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero, nosotros una incorruptible.”

El deportista se prepara huyendo de todo lo que le entorpece llegar a su objetivo; él sigue, promueve y prosigue al blanco hasta la victoria.

Filipenses 3:12 “No que haya alcanzado ya, ni que no sea perfecto; sino que prosigo, por ver si logro asir aquello para lo cual fue también asido por Cristo Jesús.”

El deportista lucha por sus metas, defiende sus esfuerzos, se compromete para ganar y se aferra a la esperanza de la victoria que quiere alcanzar.

Así mismo es un guerrero, pelea hasta el final, se aparta de lo que impide ganar, sigue luchando sin rendirse, pelea fuerte y seguro de sus convicciones y se aferra a su espada y escudo para avanzar.

Efesios 6:16 y 17 “Sobre todo, tomad el escudo de la fe, con que podéis apagarlos dardos de fuego del maligno y la espada del Espíritu que es la palabra de Dios.”

En la guerra, la fe y la Palabra serán nuestros aliados y los que nos ayudarán a resistir, proseguir y ganar.

Cuando Pablo habla de “ECHAR MANO DE LA VIDA ATENA”, él nos está incentivando a tomar las promesas de Dios como aliento en el calor de la batalla.

Es por esa razón que en el v.14 le dice que GUARDE LA PALBRA HASTA LA VENIDAD DE CRISTO JESUS.

Para Pablo la meta era estar preparado para la venida de Cristo por su iglesia y esa debería también ser nuestra meta en el evangelio.

La Palabra nos recuerda el camino, la fe nos sostiene a no caer y el Espíritu nos guía y nos prepara. La idea de todo esto es luchar y luchar; que, aunque vengan pruebas estemos firmes para presentar batalla y pelear hasta salir victoriosos.

¿Cómo peleamos? por medio de la oración, el ayuno, el evangelismo, el orar por los demás y manteniendo la mente y la vida ocupada en los asuntos de Dios.

Puede que perdamos más de una batalla, pero que eso no nos desista de seguir luchando ya que la recompensa final en Cristo bien vale la pena.

 

CONCLUSION

Las palabras claves son HUYE – SIGUE – PELEA Y GUARDA.

·         Huyamos de todo aquello que nos daña la comunión con Dios.

·         Sigamos todo lo que nos prepara como guerreros de Cristo.

·         Peleemos la buena batalla de la fe.

·         Guardemos o aferrémonos a la fe, la palabra y el Espíritu.

Las batallas serán duras, la guerra en si misma es fuerte, pero hay una promesa futura que nos debe alentar a no bajar la espada, CRISTO VIENE PRONTO, y nos arrebatara hasta su reino. En ese lugar seremos consolados, atendidos, recompensados y bendecidos eternamente.


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