Un pequeño gran ejemplo

 




UN PEQUEÑO GRAN EJEMPLO

Proverbios 6.6-8

 

Fecha: 18 de Abril de 2022

Predicador: Hna. Cory Martínez

 

INTRODUCCION

Este proverbio es enfático al tema que aborda de la “pereza y la falsedad” y de cómo se le amonesta al lector a quitar esas dos áreas de su vida. En estos versículos se habla de la hormiga y de cómo su estilo de vida es digno de imitar. El trabajar es importante para ella, porque le garantiza su propia supervivencia.

El trabajo dentro del evangelio es muchas veces un tema espinoso para algunos creyentes que se sienten cómodos tal cual están. Muchas veces se le resta valor a lo que dentro o fuera de una congregación podemos hacer por el Reino, esto podría ser porque no hay una remuneración como lo hay en un trabajo secular, donde cada 15 o 30 de mes el empleado recibe un pago por sus servicios prestados. Sin embargo, la obra del Señor es igual o mas importante que un trabajo secular, ya que es con Dios mismo que se está tratando y con sus almas.

Ahora bien, ¿Cuántas veces hemos observado con detenimiento el actuar de una hormiga?

Salomón comienza su meditación acerca de ella, diciendo v.6 “Ve a la hormiga”, la expresión ‘ve’, significa: presta atención, observa o toma consejo de lo siguiente. Esto es considerable ya que lo que veremos a continuación de la frase parece ser muy importante, y es que de un animal tan pequeño como la hormiga podemos tomar un gran ejemplo e imitar su comportamiento dentro del evangelio. Este pequeño insecto nos muestra el gran valor de diligencia.

En este proverbio vemos varios contrastes, la hormiga, nos quiere mostrar la diferencia que existe entre la diligencia y la pereza. En estos tiempos es fundamental conocer esto, ya que la iglesia de Cristo en general ha ácido en la pereza espiritual y tal parece que no desea levantarse de ahí; entonces la Biblia nos da este ejemplo con el propósito de levantar el animo de la iglesia y esta comience de nuevo un avivamiento espiritual personal.

Jesucristo mismo nos da ejemplo de lo importante que es trabajar dentro de la obra del Padre…

Juan 5:17 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

El propósito de Cristo era trabajar la viña del Padre, Él era consiente que tomar descansos no ayudaría a la misión, ya que su tiempo era corto, sin embargo, la iglesia lejos de seguir ese ejemplo, ha venido a lo largo del tiempo decayendo en su animo de trabajar, y espiritualmente se encuentra en una decadencia o pobreza muy grande.

Cuando Jesús pronuncio esas palabras dio a entender que su Padre, lejos del pensamiento judío, jamás había dejado de trabajar y estar pendiente de ellos, y Jesús como buen Hijo imitaba ese comportamiento, Él estaba trabajado y seguiría trabajando en pro de la gloria del Padre.

La pregunta es ¿Todos los cristianos han caído en la pereza? O ¿Cómo pueden los diligentes estar tan íntimamente relacionados con los perezosos? La respuesta depende de cada persona; la invitación es muy clara: ‘sal de la pereza y ponte a trabajar de la mano de Dios.’

En este proverbio, Dios está hablando sabiduría a los perezosos, les está hablando a través de un ejemplo que bien puedan entender e imitar. Dios le da mucho valor al trabajo duro, y en este libro escrito por Salomón encontramos mucho de ello; así como también encontramos las consecuencias que los negligentes o perezosos sufren a causa de su comportamiento:

·       La ruina o fracaso (Proverbios 21:25)

·       Esclavitud (Proverbios 12:24)

·       No hay un futuro próspero (Proverbios 20:4)

·       Pobreza espiritual y material  (Proverbios 13:4; 6:11)


También vemos las características que una persona perezosa posee:

·       Viven con muchas excusas (Proverbios 26:13)

·       Siempre se sienten cansados (Proverbios 26:14)

·       Desaprovechan el tiempo [procrastinan mucho] y no tienen energías (Proverbios 18:9)

·       Se creen sabios, aunque no lo son (Proverbios 26:16)

·       No son esforzados (Proverbios 6:10)


Esas son algunas de muchas características que hay; con ello podemos ver que la vida de los perezosos es autodestructiva y fría espiritualmente.

Debemos aclarar algo: la pereza no es lo mismo que el cansancio. El cansancio es producto de un trabajo ya realizado y es expresado en el cuerpo (es físico); la pereza esta en la persona sin que esta haga algo ya que es el impedimento (o razón) de muchos para no trabajar; el cansancio del perezoso es por la inactividad que su cuerpo posee, es por el desinterés de hacer algo, no por haber hecho algo.

Es necesario que quitemos de nosotros la pereza y no nos dejemos absorber por ella, porque solo así podremos disfrutar las bendiciones que trae trabajar para Dios.

 

I.                 EL EJEMPLO DE LA HORMIGA v.6

Para seguir este ejemplo es necesario que conozcamos las características de la hormiga y así sepamos que es lo que debemos imitar.

a.     La organización y el trabajo en equipo

Dios creo una fauna muy organizada y disciplinada, todos los animales que la conforman saben su labor, su propósito y sus posiciones al momento de conseguir su alimento; aun los que son solitarios saben organizarse para poder alimentarse.

Esto del alimento es muy importante mencionarlo ya que, en el caso de las hormigas, no es para el momento que ellas recogen alimento, sino más bien para tener de reserva en los tiempos malos. La reserva de alimento es un motivador y un aliciente para la hormiga que sabe que cuando no pueda salir de su hogar tendrá para su supervivencia y la de los suyos.

Ellas saben trabajar equipo: Cuando vemos un hormiguero lleno de hormigas moviéndose en todas direcciones como si estuvieran desorientadas, lo primero que se piensan es que no saben lo que hacen; sin embargo, no es así porque esa actividad tiene como propósito reconocer el territorio… aun si vemos una hormiga solitaria  no es que este perdida, ella sabe que su propósito es ir a explorar en busca de alimento, y cuando lo encuentra regresa para que otras hormigas le ayuden a transportarlo al hormiguero; debemos saber que ellas siempre estar organizadas, aunque a la vista del hombre parezca que no.

Que sucede con las iglesias hoy en día, el trabajo en equipo es casi inexistente, parece que cada uno camina un sendero diferente, como decimos “cada quien jala por su lado”, y ese no fue el plan de Dios, pensemos en los discípulos de Jesús, ellos aprendieron a trabajar en equipo, y aun después de la ascensión de Cristo a los cielos, siguieron trabajando así, por eso es raro ver a uno alejado del otro, y si así era, tenían a un ayudante a quien preparaban para la obra pero de igual forma les era de apoyo y de ayuda. El mismo Dios cuando creo al hombre no vio bueno que estuviera solo, y por ello le preparo una ayuda.

En el cristianismo hay mucho trabajo y si se hace en equipo con otros será más llevadera la carga y entre todos gozaran de las recompensas de la obra. Hay muchos que ven de menos las actividades de una iglesia, piensan que no hay organización en ellas, pero no es así, si Dios es el guía, esa iglesia sabrá avanzar hacia la victoria. El propósito, marcara la forma de trabajar y esto a su vez como será la organización y ejecución del plan de trabajo.

La organización es fundamental: Pensemos en la creación, que hubiera pasado si Dios coloca a los animales antes de haber separado las aguas de la tierra (Gn. 1:9-10). Necesario es que las iglesias sepan organizar sus actividades en conjunto con los miembros y el tiempo.

Así es también en lo personal, cada creyente debe organizar su tiempo y sus actividades para poder frutos. Esto de alguna forma va desplazando la pereza y permitiendo que sea un creyente activo. El orden y la organización forman parte del carácter de Dios, Jesús dio muestras de ello…

Mateo 6:7 Después llamó a los doce, y comenzó a enviarlos de dos en dos; y les dio autoridad sobre los espíritus inmundos.

Jesús los organizo de tal forma que pudieran hacer la labor diligentemente y efectivamente y así se vieran resultados favorables, además al mandarlos de dos en dos, nos enseña la importancia del trabajo en equipo. Así son las hormigas, ellas se organizan, y saben trabajar en equipo. (1 Corintios 14:40 Pero hágase todo decentemente y con orden.)

Efesios 4:15-16 Sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

Este versículo nos enseña que el trabajo en equipo y a organización no solo nos sacan de la pereza, sino también nos proporcionan crecimiento espiritual y personal, así como también nos ayudan a ser de bendición a los demás.

Si nos juntamos con personas trabajadoras aprenderemos a trabajar; pero juntémonos con negligentes y aprenderemos a procrastinar. Si nuestro deseo es crecer espiritualmente es necesario juntarnos con gente espiritual y trabajadora en la obra, porque ellos nos incentivaran a hacer lo mismo.

b.     Las hormigas se ayudan mutuamente en la labor.

No hacen el trabajo de las demás, cada quien es responsable de su tarea. Ellas se apoyan en la labor de recolectar, pero no hacen lo que le toca a las demás.

Las hormigas dejan un rastro por el cual caminan y esto les ayuda a saber por dónde deben regresar y también sirve de guía a las demás para que sepan por donde seguirla; cuando encuentran alimento y este es mas grande o mas pesado entre todas se ayudan a cargarlo para poder llevarlo al hormiguero, ellas saben que el bien de una será el bien de todas. No hay egoísmo ni celos entre ellas. Ellas saben lo que es llevar la carga las unas por las otras.

Gálatas 6:2 Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.

Cuantas iglesias se ven estancadas porque entre sus miembros hay celos de privilegios y hay egoísmo. El llamado es a llevar las cargas los unos por otros, a brindar ayuda cuando alguno ya no pueda. No es a hacer lo que a otro le corresponde, sino animarlo a hacerlo, ayudarle cuando no pueda con todo. Todos podemos ayudar a los demás en las labores ministeriales y esto es muy bien visto y recompensado por Dios.

Cuando disponemos nuestro tiempo, nuestra comodidad, nuestras energías en ayudar a los demás, entonces estamos aplicando la misericordia que hemos recibido de Dios y estamos botando la pereza. Las hormigas usan todas sus fuerzas en ayudar a las demás…

Eclesiastés 9.10a Todo lo que te viniere a la mano para hacer, hazlo según tus fuerzas…

Poner nuestras fuerzas en una tarea es dedicarnos a ella y comprometernos con el propósito divino.

c.      Las hormigas no necesitan ser presionadas

Las hormigas son seres ACTIVOS por naturaleza y gracias a su buena organización e instinto colaborador no necesitan que les presionen para trabajar (v.7).

Hay cristianos a los que hay que presionarlos y estarles insistiendo para que hagan las cosas; eso a la larga no es sano ni para el que esta siendo presionado, como para quien presiona, porque el resultado de ello es contienda y molestia, lo cual se podría evitar si fuéramos cristianos activos y diligentes, pero lastimosamente el estado de la iglesia actual es este.

La diligencia viene desde dentro del corazón, no debería de ser impuesto por nadie.

Trabajar en la obra del Señor no debería de ser impuesto por ningún líder, ni pastor, ni nadie, esto debería venir de un corazón que esta agradecido con Dios por lo que Él le ha dado. El problema del cristiano de hoy en día es que no tiene la VOLUNTAD de trabajar en la obra.

Voluntad: Capacidad humana de decidir con libertad lo que se desea hacer o no, es la intención o lo que se desea hacer.

La bendición de la hormiga es que ella si tiene la voluntad de hacer su trabajo porque lo ve como su medio de supervivencia, el cristiano no ve lo espiritual como algo de vida o muerte, sino como algo que siempre podrá postergar hasta que tenga el deseo de trabajarlo.

La hormiga no necesita de capitán que le ordene lo que debe hacer, ella sabe que hacer, cuando y donde hacerlo, y es por ello que es recompensada. El cristiano que de su voluntad se ofrece ayudar y a trabajar recibe recompensa de parte de Dios y recibe honra por la labor.

2 Corintios 8:12 Porque si primero hay la voluntad dispuesta, será acepta según lo que uno tiene, no según lo que no tiene.

Pablo esta hablando de la ofrenda, pero ¿acaso trabajar en la obra no es un tipo de ofrenda que damos a Dios voluntariamente? Claro que sí y la clave del éxito de esto es que sea dada con un corazón dispuesto.

Seremos trabajadores voluntarios o que necesitan ser presionados, animados u ordenados para trabajar, debemos meditar en ello.

d.     Las hormigas saben aprovechar el tiempo

No trabajan en invierno, sino que aprovechan el verano cuando si pueden trabajar con libertad (v.8).

Juan 9:4 Me es necesario hacer las obras del que me envió, entre tanto que el día dura; la noche viene, cuando nadie puede trabajar.

Jesús reconocía que su tiempo valía oro, y que debía ser aprovechado al máximo. Es necesario reconocer los tiempos en los que se puede o no trabajar. No es lo mismo hacer las cosas antes, que preguntar cuando ya otro lo hizo.

La hormiga ciertamente es lo opuesto al hombre perezoso, ya que ella aprovecha el tiempo donde sabe que podrá sacar más alimento. ¿Qué hay de nosotros?, ¿Seremos solícitos cuando se nos pide ayuda dentro de la obra del Señor? Y si ayudamos ¿Lo haremos de corazón o por obligación?

Sera que estamos aprovechando el tiempo de siembra para poder tener una buena cosecha, seremos labradores responsables.

Proverbios 10:5 El que recoge en el verano es hombre entendido; El que duerme en el tiempo de la siega es hijo que avergüenza.

Cuidemos de no cabecear y dormitar en los tiempos de que debemos trabajar (Prov. 6:10-11). Tengamos cuidado de no caer en el error de los fariseos, que bien que sabían distinguir el clima, pero no reconocían el tiempo de la gracia que había llegado a ellos en Cristo.

Lucas 12:54-56 Decía también a la multitud: Cuando veis la nube que sale del poniente, luego decís: Agua viene; y así sucede. Y cuando sopla el viento del sur, decís: Hará calor; y lo hace. ¡Hipócritas! Sabéis distinguir el aspecto del cielo y de la tierra; ¿y cómo no distinguís este tiempo?

El punto de esto es que sabemos interpretar muchas cosas, pero el llamado de Dios a trabajar en su obra, no, hipócritas somos, porque si sabemos, pero lo ignoramos. La hormiga aprovecha bien el tiempo, porque sabe que vendrán días en los que no podrá trabajar y tendrá hambre; es por ello que con antelación se prepara.

Esto es lo que debemos hacer, APROVECHAR EL TIEMPO, porque vendrán días en lo que no se podrá y se deseará haberlo hecho. Debemos valorar el tiempo que actualmente tenemos, debemos esforzarnos por darle lo mejor a Dios, porque si simplemente ignoramos el llamado, vendrán otros que si lo oirán y lo atenderán y ellos recibirán de Dios. Estemos alertas antes las oportunidades que Dios nos da.

Efesios 5:16 Aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

Debemos aprovechar las oportunidades que Dios nos presente, nunca sabemos si pueden ser las ultimas, Dios no puede retrasar su obra, ella debe seguir, porque el regreso de Cristo es definitivo.

 

CONCLUSION

Debemos seguir el ejemplo de la hormiga, esto nos ayudara a vencer la pereza espiritual en la que hemos caído o si nos descuidamos, podemos caer.

a.     Seamos organizados, ordenados y aprendamos a trabajar en equipo de la mano con la gente diligente.

b.     Ayudemos a los demás en la labor, no toleremos la haraganería de los demás, animémoslos, y ayudemos a llevar las cargas los unos por los otros.

c.      Tengamos la voluntad de trabajar en la obra del Señor, dispongamos nuestro corazón para trabajarle a Dios.

d.     Aprovechemos bien el tiempo, las oportunidades que Dios nos da.

 

·       Sigamos el ejemplo y seremos sustentados del fruto de la labor

Salmos 128:2 Cuando comieres el trabajo de tus manos, Bienaventurado serás, y te irá bien.

 

·       Habrá honra de parte de Dios para los trabajadores esforzados

Proverbios 27:18 Quien cuida la higuera comerá su fruto, Y el que mira por los intereses de su señor, tendrá honra.

 

·       Solo no nos cansemos de trabajar

Gálatas 6:9 No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.


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