Dios es el gran dador

 


DIOS ES EL GRAN DADOR

SANTIAGO 1:5-7

 

Predicado: Hna. Cory

Fecha: 24 de Julio de 2022

 

INTRODUCCION

Santiago comienza este capítulo hablando de las pruebas y de lo necesario que es mantener el gozo en medio de ellas, para que a través de esto podamos producir frutos espirituales como lo es la paciencia (v.3). Posterior a esto Santiago habla de la sabiduría, como un recurso necesario de tener y aplicar cuando estamos en prueba.

Preguntémonos ¿En qué momento nos damos cuenta de que necesitamos algo o estamos faltos de algo?... si pensamos en algo material que hemos perdido, bien podríamos buscarlo por todos lados hasta encontrarlo, y si no es por perdida, bien podríamos comprarlo y así hacernos de eso que consideramos necesitamos. Pero, que hay de aquello inmaterial o espiritual que no podemos solo buscar porque lo perdimos y/o comprar con dinero material… entonces ¿Cómo adquirimos lo espiritual?... la palabra de Dios nos enseña que lo espiritual solo se puede obtener de formas espirituales; la oración es el principal medio por el cual podemos pedir a Dios lo espiritual que necesitamos, Él es la fuente.

1 Juan 5:14-15 Y esta es la confianza que tenemos en él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, él nos oye. Y si sabemos que él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

Dios es quien tiene, probablemente, el mayor interés de bendecirnos en todas las áreas posibles, Dios desea darnos no solo sabiduría, sino mucho más, para que a través de todo ello podamos glorificar su nombre.

 

        I.            LO QUE DIOS DA

Romanos 8:32 El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?

Esto nos enseña que el Padre está en la disposición de darnos todo lo que conlleva estar en el Hijo o tener al Hijo en el corazón. Esta bendición viene del puro y gran amor de Dios.

Juan 3:16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna.

Dios, en su figura de Padre sabe bendecir de forma íntegra o completa a sus hijos, a los que recibieron al unigénito en sus vidas, para ellos, Dios suplirá:

 

a.      Todo lo necesario para el desarrollo de la piedad

Piedad: Se le llama a así al carácter y conducta en una persona que surge de su relación con Dios.

En palabras mas simples, la piedad es el buen ejercicio del evangelio, ósea que es mostrar que se es un verdadero cristiano.

No es hacer buenas obras, o tener buenas acciones; porque si así fuera, los altruistas y donadores de caridad, fueran piadosos, lo cual no es así (en la mayoría de los casos) … un piadoso/a es quien muestra que en verdad ha nacido de nuevo, es la persona que profesa una fe genuina y verdadera en Cristo y procura perseverar en ello de acorde a la Palabra de Dios y en comunión con el Espíritu Santo.

Dios suple todo lo que un hijo suyo necesita para reflejar que en verdad es un hijo. ¿Qué es de lo que Dios nos suple cómo?

·         Las pruebas v.3

A primera vista parecería un error decir que las pruebas las envía Dios para hacernos mejores cristianos, sin embargo, la biblia deja de ver que en efecto es así el pensar de Dios para con los suyos.

Las pruebas son para los que aman a Dios lo que les ayuda a bien, ya que hay un propósito divino de por medio el cual debe cumplirse, además, es a través de las pruebas que frutos como el amor, la paz, la paciencia, la fe, el gozo, la templanza, etc. Surgen de los corazones, ya que son las pruebas, las que por naturaleza acercan más a los hijos a su Padre.

 

·         Los dones espirituales (1 Corintios 12)

Los dones son manifestaciones poderosas que demuestran que una persona es llena del Espíritu Santo, lo que a su vez se obtiene de tener una buena relación con Dios; estos dones deben ir acompañados de los frutos del espíritu que darán testimonio de que la persona vive para Cristo y permanece en Él; esto debe ir acompañado de la perseverancia en el evangelio y la buena profesión de fe.

·         El ayuno y la oración

Esto nos abstiene de alimento solido al cuerpo, pero nutre el alma de alimento espiritual, ya que el sometimiento de la carne aprovecha al alma y al Espíritu.

 

·         La predicación del evangelio

Hablar de Dios y proclamar su verdad, enriquecerá tanto al emisor como al receptor del mensaje. Y constituirá un arma infalible contra el enemigo.

 

·         Orar los unos por los otros

·         Perdonar y pedir perdón

·         La sabiduría en si misma

·         La fuerza espiritual y física

·         El ánimo, etc.

Estas son algunas de las herramientas que Dios ha dejado a disposición de los creen y de los que desean con su alma mostrar su llamado y su fe. La Palabra de Dios establece que las armas de Dios son poderosas en Él para la destrucción de fortalezas y llevar cautivos los pensamientos a Cristo. Quienes usan esas armas reflejaran su permanencia en Cristo.

 

b.      Dios nos suple de lo necesario para vida diaria o secular

Filipenses 4:19 Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús.

Pablo declara que Dios suple TODO aquello que se NECESITA para el diario vivir; el medio para suplirlo es Dios, lo que nos quiere decir que no habrá fluctuación de nada, no habrá escasez, Dios es suficiente para enriquecer al necesitado y es el garante de que así será.

Dios se goza en DAR a sus hijos para que sus necesidades sean satisfechas:

·         Alimento

·         Vestuario

·         Protección

·         Salud

·         Peticiones personales, etc.

Todo esto va de la mano de lo espiritual, puesto que en Dios hay un equilibrio ya que sus bendiciones son ÍNTEGRAS.

Mateo 6:33 Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Jesús nos aconseja que no nos afanemos por nada, que lo único en lo que deberíamos ocupar nuestra mente debería ser en Su Reino y Su Justicia, ya que Él se encargaría de suplir lo demás que ya sabe que necesitamos día a día.

 

      II.            LOS QUE RECIBEN DE DIOS v. 5

“Si alguno de vosotros” esta palabra vosotros, nos habla en general de mucho pueblo, sin embargo, Santiago habla en especifico de los que son hijos de Dios. No es que se hagan excepciones, ya que en Dios no hay preferencias, no obstante, debemos mencionar que no todos reciben por igual, hay quienes reciben poco y hay otros que reciben más; esto no es por Dios, sino por como la persona busca de Dios y el tipo de relación que tiene con su Padre.

La invitación de pedir es para todos y por eso dice “si alguno de vosotros”; pero el recibir seria para:

a.      Los que tienen fe y no dudan v. 6-7

La duda es como un veneno que poco a poco va matando la fe hasta que la destruye. La duda siempre esta sujeta al tiempo y esto es gracias a la razón y el intelecto. La fe, es lo contrario ya que esta sujeta a Dios, a su voluntad y a su tiempo.

Quien duda sabe levantar una barrera entre él y la bendición que anhela.

Mateo 17:20 Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible.

Los discípulos no habían podido liberar al joven lunático y el padre en su desesperación pidió ayuda a Jesús quien lo supo liberar y sanar. Cuando los discípulos le preguntaron a él porque ellos no habían podido ayudar al muchacho, Jesús les declara que era por su poca fe.

Cuando los Evangelios hablan de la poca fe, no es que se debe atener una cierta cantidad o porcentaje de fe, Jesús cuando decía estas palabras se refería a la duda que había en los corazones. Poca fe = duda

La duda es contraria a la fe, por eso es que, aunque seamos hijos de Dios, si la duda llega al corazón no vamos a recibir nada. Pero si ejercitamos esa fe en conjunto a la oración, la predicación, el ayuno, etc., entonces podemos tener la certeza que todo lo que pidamos creyendo lo recibiremos.

 

b.      Los que saben perseverar

Mateo 7:7 No se cansen de pedir, y Dios les dará; sigan buscando, y encontraran; llamen a la puerta una y otra vez, y se les abrirá. (versión: Palabra de Dios para todos)

La intención de Jesús con estas palabras es clara, NO NOS RINDAMOS, Dios tiene la disposición de bendecirnos, pero muchas veces nos cansamos de pedir o nos cansamos de esperar cuando a lo mejor la bendición ya está a la puerta. El punto de los que reciben no depende de Dios ya que Él siempre está dispuesto, esta acción dependerá de la participación de cada uno de sus hijos en el proceso (camino), que tanto se le busca.

 

c.       Los que oran

Este punto esta claramente ligado al anterior, ya que la perseverancia debe ir acompañada de oración.

Lucas 18:1 También les refirió Jesús una parábola sobre la necesidad de orar siempre, y no desmayar.

La viuda de la parábola nos da ejemplo de perseverancia, ya que ella no descanso hasta que el injusto juez le hizo justicia contra adversario. No importa cuánto tiempo llevemos desde comenzamos a orar por cierta necesidad o petición especial, aprendamos a perseverar en oración hasta que Dios que, si es justo, nos responda.

La oración es como una puerta que da acceso a Dios y a sus posibilidades.

Marcos 11:24 Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

Estas oraciones deben ser hechas en el Espíritu, y deben estar llenas de fe.

Efesios 6:18 Orando en todo tiempo con toda oración y súplica en el Espíritu, y velando en ello con toda perseverancia y súplica por todos los santos.

Debemos aprovechar este gran recurso que Dios nos ha entregado para hablar con Él con libertad y así poder recibir todo lo que tiene reservado para nosotros.

 

d.      Los que guardan la palabra

Juan 15:7 Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho.

Permanecer y guardar es la clave, no es oír pesadamente la palabra, es prestar atención, guardarla en el corazón para ponerla por obra, lo que nos ayudara a pedir y de esa forma recibiremos.

Santiago 4:3 Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites.

Muchas de las veces que no recibimos es porque no sabemos pedir, porque pedimos en la carne y para el deleite de ella, mas Dios nos enseña que debemos pedir conforme a su voluntad, la cual solo conoceremos en la palabra escrita. Si vivimos por la palabra de Dios, recibiremos de esa palabra.

 

    III.            LA MANERA EN QUE DIOS DA

“él cual da a todos abundantemente y sin reproche estas palabras nos dan a entender dos cosas:

a.      Dios da ricamente y sin medida

1 Timoteo 6: 17b A los ricos de este siglo manda que no sean altivos, ni pongan la esperanza en las riquezas, las cuales son inciertas, sino en el Dios vivo, que nos da todas las cosas en abundancia para que las disfrutemos.

La palabra “disfrutemos”, nos invita a deleitarnos, alegrarnos y gozarnos con lo que Dios decide darnos ya sea material o espiritual.

Dios sabe dar ricamente, ósea del agrado, del gusto del peticionario; pero también da sin medida, en pocas palabras en abundancia, ilimitado.

El deseo de Dios es dar; el ejemplo para su pueblo es dar; Dios se goza en dar y es pera lo mismo de sus hijos.

Lucas 6: 38 Dad, y se os dará; medida buena, apretada, remecida y rebosando darán en vuestro regazo; porque con la misma medida con que medís, os volverán a medir.

Lucas 6:38 Denles a otros lo necesario, y Dios les dará a ustedes lo que necesiten. En verdad, Dios les dará la misma medida que ustedes den a los demás. Si dan trigo, recibirán una bolsa llena de trigo, bien apretada y repleta, sin que tengan que ir a buscarla. (traducción a Lenguaje Actual)

La versión TLA, es mas explicita de las palabras dichas por Jesús, y nos dan a entender que debemos seguir el ejemplo del Padre que es DAR, ya que así estaremos abriendo un sinfín de posibilidades donde también nosotros seremos bendecidos. Cuando damos, estamos honrando a Dios.

1 Crónicas 29:14 Porque ¿Quién soy yo, y quién es mi pueblo, para que pudiésemos ofrecer voluntariamente cosas semejantes? Pues todo es tuyo, y de lo recibido de tu mano te damos.

Nada de lo que demos vendrá de nosotros, es de lo que recibimos de la mano de Dios que damos a los demás; ciertamente nada es nuestro, todo le pertenece a Dios. Por tanto, el llamado es a dar; los acumuladores no son prosperados por Dios, ya que va contra la naturaleza de Dios.

Mateo 25:29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Dios no le puede dar a aquellos que tienen sus manos ocupadas y llenas, porque seria un desperdicio… Dios le dar a aquellos que dan, porque sus manos están dispuestas y con espacio para seguir recibiendo.

Dios no se negará a darle fuerzas, sabiduría, seguridad, fe, provisión espiritual y material, etc., a aquellos que los necesitan y lo piden creyendo; por eso dice en Stgo. 1:5 en su última parte, “y les será dado”. Dios no puede negarse a dar a sus hijos aquello que sabe les ayudara a crecer.

 

b.      Las bendiciones serán plenas e integras

3 Juan 1:2 Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

El deseo de Dios es que esas bendiciones llenen todas las áreas de la vida de sus hijos, desde lo espiritual que es lo mas importante, lo material, lo físico, la familia, etc. El alma debe ir de la mano de lo demás y viceversa.

Mateo 16:26 Porque ¿Qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?

Cuando nos habla de una recompensa, lo que quiere decir es ¿Qué puede dar el hombre por su alma para que esta prospere espiritualmente? la respuesta es nada, ya que no hay precio humano o material que se pueda pagar por un alma, Cristo era el único que podía dar algo ya que era vida por vida, y no cualquier vida, sino solamente la de un ser perfecto, sin pecado y sin mancha. La otra parte nos habla que de nada serviría tener prosperidad material y pobreza espiritual, así como viceversa, todo debe ser equilibrado.

CONCLUSION

Tomamos el pasaje de Santiago para demostrar el amor de Dios para con su pueblo en cuando a su deseo de darnos más que solo sabiduría.

·         Dios da todo lo que necesitamos para crecer en lo espiritual y en lo secular

·         Dios suple toda necesidad que podamos tener

·         Dios da a los que creen y no dudan; a los que saben perseverar; a los que oran; a los que guardan su palabra y a los que se deleitan en Él.

·         Dios da en abundancia, sin reproche, sin medida e íntegramente

·         Dios es el mejor ejemplo al creyente de que dando es como se recibe

 

Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón.

Salmos 37:4

 

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