¿QUE TIPO DE SEGUIDOR
ERES?
SAN JUAN 6:1-4
Fecha de Predicación: 08
de Julio de 2022
Predicado por Hna. Cory
Martinez
INTRODUCCION
Juan
esta registrando uno de los actos y discursos que Jesús llevo a cabo en la
región de Galilea, que estaba al norte de Judea.
Juan
registra principalmente actos que Jesús llevo a cabo en la región de Judea y
Jerusalén, pero muchas veces incluyó en sus escritos material que también es
descrito en los ortos evangelios. El milagro de la multiplicación de panes y
peces es un ejemplo de ello, ya que se encuentra en los cuatro evangelios, sin
embargo, Lucas nos muestra un dato que cabe mencionar es relevante para esta
predicación.
Lucas
9:10-11a Vueltos los apóstoles le contaron todo lo
que habían hecho. Y tomándolos, se retiró aparte, a un lugar desierto de la
ciudad llamada Betsaida. Y cuando la gente lo supo, le siguió, y él los
recibió…
El
punto de esto es que Jesús nunca pasaba desapercibido por la gente de los
pueblos a los que él iba, Lucas concuerda con el Versículo 2 de Juan 6, en
cuanto a que la gente o las multitudes le seguían, y a pesar del cansancio que
él podría tener siempre les atendía, porque Lucas dice claramente que él los
recibió.
Jesús,
probablemente había buscado un área desierta para estar solo con sus discípulos
y compartir con ellos las experiencias que habían vivido cuando llegaron a él,
sin embargo, la multitud ejercía un tipo de presión social sobre él, ya que
siempre le buscaban para que él pudiera hacer algo por ellos, claro, la
necesidad era mucha y los obreros pocos, pero era un tipo de presión que se
ejercía sobre Jesús. Debemos entender que él ya lo sabía, pero su misericordia
era mucha para con las multitudes, ya que la isma Biblia dice que “Jesús se
compadecía de la gente porque eran como ovejas que no tenían un pastor”.
Atender
a las multitudes era parte del servicio que Jesús había venido a la tierra a
desempeñar, parte de este no solo era sanar o liberar, también consistía en la
predicación y la enseñanza del Reino (el evangelio). Jesús tendía a buscar los
lugares altos de los montes o las profundidades del mar para que así su voz
pudiera llegar a todos los oídos posibles (v.3).
Según
el v. 4, la fiesta de la pascual estaba cerca, lo cual es dato que solo Juan
menciona, y esto es importante mencionarlo ya que entre esas personas que
estaban ahí, había extranjeros (no judíos) que iban rumbo a Jerusalén para la
fiesta y para comercializar.
“Entre
más personas mejor”, este bien podría haber sido un dicho que Jesús manejara,
ya que entre más personas oyeran del reino, más personas podrían creer en él.
Sin embargo, debemos mencionar que entre todas estas multitudes había por lo
menos 7 tipos de oidores o seguidores que son de quienes hablaremos en esta
predicación.
I.
LOS CURIOSOS v.2
Estas
personas seguían a Jesús y le buscaban solo porque “veían las señales”.
La palabra “veían” no es en una observancia para meditar y creer, sino
simplemente para ver y saciar una curiosidad que tenían.
Buscaban
a Jesús porque querían ver que hiciera algún milagro, sanidad o liberación, no
porque creyeran en él como el Mesías. Y si pensamos en los tiempos actuales,
cuantas personas buscan una iglesia y buscan a Jesús, solo porque desea saciar
una curiosidad, piden una oración solo por saber que dirá o hará mas no porque
sus corazones estén receptivos a creer en él.
Juan
12:9 Gran multitud de los judíos supieron
entonces que él estaba allí, y vinieron, no solamente por causa de Jesús, sino
también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.
La
curiosidad de esta audiencia es por el engaño del propio corazón humano, ya que
le hace pensar cosas que no son para desviar la mirada del verdadero blanco que
es Cristo. Ahora bien, debemos considerar que parte del problema de la
curiosidad es que esta genera adicción debido a la sensación de insatisfacción
que se tiene por el deseo de ver y oír más.
Proverbios
27:20 El Seol y el Abadón nunca se sacian; Así
los ojos del hombre nunca están satisfechos.
La falta de saciedad de la que habla el proverbio es en referencia a las personas que no
tiene firmeza en su pensamiento, ni convicción en su corazón. Este tipo publico
solo busca saber y ver por curiosidad lo cual es grabe ya que pueden terminar
atados a ello dado la fragilidad de su carácter volátil que es fácil de
dominar… la curiosidad no genera fidelidad para con la fuente que es Cristo.
II.
LOS ADMIRADORES (FANS) v.14
Estos
son los que se admiran y fascinan de las obras de Dios, pero en sus corazones
no brota la raíz de fidelidad o fe por lo que no hay una convicción. Estos
tienen la esencia del terreno donde la semilla cayo en pedregales según la
parábola del sembrador.
Mateo
13:20-21 Y el que fue sembrado en pedregales, este
es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz
en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la
persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
Los admiradores son así como ese pasaje, cuando
se ven confrontados con lo que oyen, ya no les parece y tropiezan, según Juan,
la gente se maravillaba de lo que Jesús hacia y decía, sus palabras: “Este
verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo”. Denotaban
admiración, pero luego cuando Jesús les confronta le reclaman y muestran su
irreverencia.
Juan
6:30 Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues,
haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces?
Así
es el comportamiento de los admiradores o fans, su lazo de falsa fidelidad es
muy delgado y fácil de romper, ya que cuando el objeto de su admiración les
falla aparentemente y según su percepción, pronto se vuelven en su contra y se
alejan.
III.
LOS INTERESADOS v.26
Jesús
conocía el corazón del hombre y no fiaba de ello (Juan 2:24-25); él sabía
porque razón la gente lo buscaba, conocía sus intereses, los cuales estaban muy
lejos de los intereses del Reino (evangelio).
Juan
6:15 Pero entendiendo Jesús que iban a venir para apoderarse de él y hacerle
rey, volvió a retirarse al monte él solo.
La
intención de hacerlo Rey no tenia intereses espirituales, sino más bien
intereses egoístas y mezquinos, ya que la gente le buscaba porque lo veían como
un PROVEEDOR de alimentos, seguridad, etc., mas no como el verdadero Mesías que
les libraría del yugo del pecado. Ellos deseaban ser provistos de todo sin
necesidad de esforzarse.
Juan
6:27 Trabajad, no por la comida que perece, sino
por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará;
porque a este señaló Dios el Padre.
Esas
palabras dejan claro dos puntos: Primero, que nada es fácil en la vida,
es necesario trabajar o esforzarse por ello. Segundo, que es mas
importante el alimento espiritual que el material. Las personas no
comprendían que Jesús proclamaba un reino espiritual no material.
¿Cuántas
personas hay, cristianos incluso, que buscan a Jesús solo porque esperan algo
de él?; ¿Cuántos otros se molestan con Dios y con los vasos que usa para dar
una palabra cuando esta no se cumple como ellos querían?
Debemos
tener presente esto: Los que por favores se acercan a Dios, por esos
mismos se alejan de él.
IV.
LOS INCREDULOS v. 36
Este
tipo de seguidores son muy conocidos como los “creyentes, incrédulos”, y
suelen abundar dentro de las congregaciones, ya que muchas veces oímos la
palabra, pero no la creemos, y decimos ser creyentes de Dios, la pregunta es ¿Por
qué ocurre esto?
Debemos
aclarar algo, nadie es incrédulo solo porque si, ni se nace siendo incrédulo,
puesto que todos hemos recibido una medida de fe.
La
clave esta en “la intención con que oímos la palabra”. Solo por
curiosidad, solo por pasar el tiempo, la oímos con interés, o solo por si Dios
quiere dar algo. De esto depende mucho, porque la incredulidad viene de un
corazón que intencionalmente decide rechazar a Dios.
La
incredulidad de la que Juan habla en este capitulo viene del rechazo que
tuvieron hacia Jesús. cuando él no respondió a sus peticiones como ellos
querían.
La
incredulidad tiene muchos matices o manifestaciones, pero todas vienen del
corazón del hombre.
Mateo
13:55-58 ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se
llama su madre María, y sus hermanos, Jacobo, José, Simón y Judas? ¿No están
todas sus hermanas con nosotros? ¿De dónde, pues, tiene este todas estas cosas?
Y se escandalizaban de él. Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino
en su propia tierra y en su casa. Y no hizo allí muchos milagros, a causa de la
incredulidad de ellos.
La
gente de Nazaret no quiso creer en Jesús, por el hecho de que creían conocer su
origen solo porque conocían a la familia, y lo habían visto crecer
naturalmente, sin embargo, aparte de ello su incredulidad se debía al PREJUICIO
que había en sus corazones.
Esto
es un fenómeno que es habitual dentro de la iglesia hoy en día, ya que muchos
deciden no creer o comprometerse con la obra solo porque el prejuicio para con
los miembros o con los pastores les roba en sus corazones. El problema de esto
es que la Biblia establece que todos nacemos en pecado, y el dios quien decid
levantar a una persona, por lo que cuestionar el trabajo ministerial de una
persona es cuestionar a Dios, su voluntad, Su perdón para con el o ella, Su
gracia y Su misericordia; ya que Dios a todos les da oportunidad.
El
punto con respecto a la incredulidad es que esta tiene muchas formas de
manifestarse, y muchas raíces de origen, pero hay algo que comparten todos y
esto es el DESACUERDO Y RECHAZO a la forma de obrar de Dios.
El
caso de los fariseos es otro muy claro en la Palabra, ya que su incredulidad se
debía a la ENVIDIA que sentían por Jesús y la aceptación que él tenía
con el pueblo.
Debemos
tener en cuenta que la incredulidad siempre levantara barrera entre Dios y el
hombre.
V.
LOS BLASFEMOS v.41
Blasfemia:
Palabra o expresión injuriosa (ofensiva, ultrajante, agraviante o insultante)
que se die contra Dios o contra algo sagrado.
La
blasfemia de la gente en el pasaje de Juan fue manifiesta por medio de la
murmura y la crítica que declararon con sus labios. Ellos eran muy claros en su
agravio u ofensa, ya que juzgaban la palabra de Jesús y su naturaleza divina.
Los
intereses de ellos no eran saciados, la incredulidad de sus corazones era mucha
y el hecho de que le buscaban solo por la curiosidad o intereses que sentían
los llevo a murmurar y criticar a Jesús.
Llegar
al punto de la blasfemia es grabe ante los ojos de dios, ya que es una señal
publica y externa de lo que el corazón lleva tiempo anidando por no convertirse
genuinamente.
Debemos
pensar que quien murmura y blasfema no lo hace como primer recurso cuando algo
no le agrada, lo primero que hace es criticar.
Juan
6:52 Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo:
¿Cómo puede este darnos a comer su carne?
Cuando
el versículo dice que “contendían”, debemos entender que ellos debatían, criticaban
y hasta murmuraban lo que Jesús les había dicho. Preguntemos ¿Cuántas personas
no hay hoy en día que critican y cuestionan acerca de lo que Dios manda a decir?
¿Cuántos lideres o pastores no son criticados o les cuestionan su autoridad solo
por las decisiones que toman?
Debemos
aclarar que Dios no es quien hace esto, ya que Dios no divide, es el corazón
del hombre perverso y el enemigo que muchas veces mina los mismos corazones
perversos. La crítica jamás ha sido bien vista por Dios, porque viene de un
corazón insatisfecho, descontento y rebelde.
Santiago
5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros,
para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.
1
Corintios 10:10 Ni murmuréis, como algunos de ellos
murmuraron, y perecieron por el destructor.
En
el caso del texto de 1 Corintios, Pablo, está haciendo referencia a lo sucedido
con los hijos de Coré, cuando murmuraron contra Moisés y Aaron, aquí, Dios se
enfureció y comenzó a matar al pueblo; no fue sino hasta que Moisés y Aaron
hicieron expiación e intercesión por el pueblo que Dios ceso la matanza y se detuvo
de furor; no era la primera vez que el pueblo de Israel murmuraba y Dios les
castigaba por ello. Pensemos que antes de la blasfemia es la murmura y la crítica.
Jesús
tuvo que lidiar con ello también, ya que muchos de los que le seguían lo
criticaban y murmuraban en su contra, los religiosos, el pueblo que se dejaba
engañar de ellos, lideres, etc., hasta su familia hablaba en su contra; todo
ello porque simplemente no les gustaba o no les parece la maneja de trabajar de
él. Luego de criticar y murmurar la gente termina blasfemando en contra de la
misma deidad de Jesús.
VI.
LOS DESERTORES v.66
Cuando
la duda llega al corazón, esta se convertirá en incredulidad, lo que a su vez
le llevará a la murmura y después a la blasfemia donde el último paso será regresar
atrás, salirse del camino o desertar del evangelio.
Hay
personas que creen que solo por estar en una iglesia o ministerio siguen dentro
del evangelio, pero muchas veces no es así, porque un lugar nunca determinara el
estado de un corazón. Lo importante es preguntarnos ¿Como está mi corazón? ¿Dónde
está mi corazón? Porque entonces ahí se sabrá donde esta nuestro tesoro.
Irse
de la presencia del Señor no es en el término físico, ya que esa es una muestra
externa de lo que ya internamente ha pasado dentro del corazón. Esto es
referencia mas bien, a los términos espirituales, la deficiencia de espiritualidad
que hay en la vida.
Que
la gente del pasaje de Juan volviera atrás era el cumplimiento de una palabra
ya dicha proféticamente…
Isaías
29:13 Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se
acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos
de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido
enseñado.
Es
mas honesto quien muestra y hace lo que en verdad esta su corazón, que quien
aparenta que todo esta bien en su vida, cuando la verdad es otra. Hay quienes
muestran estar bien dentro de las congregaciones, pero sus corazones están lejos
de ese lugar, mejor les fuera sincerarse con sus corazones y buscar un lugar
donde en verdad se sientan bien… ahora hay que entender que el problema no esta
en las congregaciones, si estas son guiadas por Dios, sino mas bien el corazón
engañoso y perverso de la persona.
Debemos
entender que el problema en este capítulo 6 de Juan no era Jesús, ni sus
palabras, ni sus enseñanzas… el problema radicaba en los corazones endurecidos que
cerraba sus oídos a la verdad.
Fingir
trae muerte espiritual, ya que, quien finge es como la higuera frondosa que
maldijo Jesús, donde hay mucho follaje, pero no hay fruto. La falta de fruto en
un árbol o una persona le ira consumiendo poco a poco lo espiritual que quede, hasta
que llegue la muerte espiritual donde ya no habrá sensibilidad; esto terminara
en una deserción del evangelio y la persona terminara regresando a su antigua
vida muerta de delitos y pecados.
La
pregunta es: ¿Qué se puede hacer con este tipo de personas? Principalmente
ese árbol o esa vida debe ser tratada con agua y con abono, ósea, con Palabra y
con Espíritu para que cobre de nuevo vida, es necesario involucrarlos en
actividades meramente espirituales para que sus almas se conecten de nuevo con
Dios y así sus corazones dormidos puedan despertar… lo espiritual se debe
llenar con más espiritualidad.
VII.
LOS CREYENTES v. 68-69
“Nosotros
hemos creído y conocemos que tu eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.”
Perfecto
hubiera sido que todos los que oyeron la palabra de Jesús hubieran confesado
esas palabras… más perfecto fuera que todos los “cristianos” que dicen confesar
el nombre de Jesús, creyeran de corazón en la palabra. Pero, la verdad es otra…
los que creen son como dijo Jesús: “Mas la que cayó en buena tierra, estos
son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con
perseverancia” (Lucas 8:15).
Esos
corazones buenos y rectos son los que, con sencillez, humildad y fe, oyen la
palabra, la reciben, la retienen, la entienden y procuran con perseverancia dar
el fruto de esa semilla en todo tiempo.
Salmos
1:1-3 Bienaventurado el varón que no anduvo en
consejo de malos, Ni estuvo en camino de pecadores, Ni en silla de
escarnecedores se ha sentado; Sino que en la ley de Jehová está su delicia, Y
en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes
de aguas, Que da su fruto en su tiempo, Y su hoja no cae; Y todo lo que hace,
prosperará.
La
prosperidad, los frutos y las bendiciones siguen a los que con atención reciben
la palabra y la ponen por obra. Porque la han creído con todo su corazón.
Marcos
9:23 Jesús le dijo: Si puedes creer, al que cree
todo le es posible.
Siempre
dentro de una multitud, o grupos de personas, estarán los que no creen y los
que verdaderamente creen… ¿Cómo podemos identificarlos? Por el compromiso
que adquieren y demuestran tener con Dios y con su obra. Ese compromiso, por
supuesto debe ser genuino y acompañado de frutos espirituales, los cuales se
reflejan en un cambio de actitud y en las acciones.
Todo
este cambio viene de creer genuinamente en Dios, de recibir su palabra con
mansedumbre y sed espiritual.
·
Veamos este ejemplo/ejercicio:
Lucas
11:27-28 Mientras él decía estas cosas, una mujer de
entre la multitud levantó la voz y le dijo: Bienaventurado el vientre que te
trajo, y los senos que mamaste. Y él dijo: Antes bienaventurados los que oyen
la palabra de Dios, y la guardan.
¿Qué
tipo de seguidor era esta mujer? Ella encaja en el
grupo de los admiradores o fans; o bien podría ser de los curiosos.
Ahora
vemos la enseñanza de Jesús en este caso, no es el alago, ni las palabras
bonitas, lo que en verdad vale para Dios es la FE y la CONFIANZA
que podemos tener en ÉL.
Jesús
marco una verdad: los verdaderamente felices o bendecidos son los que oyen - prestan
atención - a la palabra y la guardan sus corazones como un tesoro valioso, esas
personas no solo son creyentes, sino que también forman parte de un remanente
fiel, porque han creído en Dios.
Muchos
oyen, pocos creen… pero los que creen serán considerados como bienaventurados.
No
debemos olvidar que guardar su palabra es comprometerse con él y con la obra, si
esto se hace, debemos tener la confianza que de Dios recibiremos la recompensa.
CONCLUSION
¿Qué
tipo de seguidor eres?
·
Curiosos
·
Admiradores o fans
·
Interesados
·
Incrédulos
·
Blasfemos
·
Desertores
·
Creyentes
Dependiendo del tipo de oyente que seamos, así será lo que recibamos.
Los
curiosos, los admiradores y los interesados: No podrán
recibir más allá de lo que sus ojos codicien o vean; aun así, Dios les da la
oportunidad para que sean transformados, si es que lo desean.
Pero…
Los
incrédulos, los blasfemos y los desertores: Carecerán
de esperanza, ya que sus corazones se han cerrado a toda verdad y se inclinan a
la mentira y el error.
Pero,
para…
Los
creyentes: Absolutamente todo les será posible.
Definamos
quienes somos, y afirmemos nuestros pasos en la verdadera fe, sigamos la paz,
el amor, la justicia y la santidad sin la cual nadie podrá ver al Señor.

Comentarios
Publicar un comentario