El poder de la sangre de Cristo

 



EL PODER DE

LA SANGRE DE CRISTO 

 

HEBREOS 9:11-12

Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.

 

Predicado 4 de septiembre de 2022

Pastor Gerardo Marin

OBJETIVO: Aprender del verdadero significado de la sangre de Cristo y no minimizar ese sacrificio tan grande de parte de Dios.

 

INTRODUCCION   

¿Cómo creyente que sabe usted sobre la sangre de Jesús? Muchas iglesias se les olvidan cuán importante es este tema doctrinal que ya no le dan importancia, es mas muchos creyentes no saben el significado de este o lo ocupan como amuleto, en toda la Biblia se menciona lo importante que es, sino veamos que desde Génesis hasta Apocalipsis se menciona.

Levítico 17.11 “Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona.” nos dice que Dios dio la sangre para hacer expiación, porque "la vida de la carne" está en ella.

 

La palabra "expiación", tal como se utiliza en el Antiguo Testamento, significa "cubrir" recordemos que en este tiempo el sacerdote llevaba la sangre del cordero sacrificado hasta el lugar santísimo para el perdón de pecados del pueblo, pero este solo duraba un año. En Hebreos 9:22 Y casi todo es purificado, según la ley, con sangre; y sin derramamiento de sangre no se hace remisión”.

Un día, estando Juan el Bautista en el río Jordán dijo, "el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" entró en la escena de la historia humana (Juan 1.29). El sacrificio perfecto por los pecados había llegado. Él había sido "destinado antes de la fundación del mundo", y vino a la tierra para cumplir el asombroso plan de la redención del Señor con el derramamiento de su sangre preciosa. 1 Pedro 1:18-20 “sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación, ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros”

Sin la sangre de Cristo, nadie puede tener una relación con el Padre celestial. Porque Dios es santo, nuestro pecado bloquea cualquier posibilidad de relación con Él. Pero, por su amor, el Señor puso en marcha un proceso de reconciliación. La preciosa sangre de Jesús ofrece todo lo que necesitamos para acercarnos al Padre. Entonces ¿Qué vamos a aprender de la Sangre de Cristo?

1       LA SANGRE DE CRISTO NOS DA REDENCIÓN.

 

Redimir significa "rescatar". Jesucristo fue a la cruz con el propósito fundamental de rescatarnos de una vida de esclavitud al pecado. Tal vez usted se considera una persona muy buena, y que no es esclava del pecado, (Ejemplo un pequeño niño). Pero no importa lo virtuosa que pueda parecer una persona, todo ser humano tiene una naturaleza pecadora (Romanos 3.23)” por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”
Para hacernos libres había que pagar un precio. Pero ¿a quién? Jesús no lo pagó al diablo; pagó el precio que Dios exigía para satisfacer su justicia santa.
Según Ezequiel 18.20, "el alma que pecare, esa morirá". El costo de nuestra redención fue la sangre preciosa del perfecto Hijo de Dios, y Él hizo este sacrificio en nuestro lugar. Por cuanto el Padre aceptó el pago que Cristo hizo, hemos sido libertados de la esclavitud del pecado, y recibido el poder del Espíritu Santo que nos permite vivir en la libertad de la obediencia al Padre.

 

2     LA SANGRE DE CRISTO NOS DA PERDÓN. 

La mayoría de las personas tiene la idea de que el Señor las perdonará con sólo pedírselo. Lo que no entienden es que la base de su perdón no es su petición, sino el pago que Cristo hizo de su deuda. El Señor no puede perdonar el mal simplemente porque alguien se lo pida.

Sólo por la muerte del perfecto Hijo de Dios, tiene el Padre una base legítima para poder perdonar a cualquiera que venga a Él con fe y arrepentimiento Efesios 1.7” con la cual nos hizo aceptos en el Amado, en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados según las riquezas de su gracia”. No hay nada que podamos hacer para ganarnos su perdón. El perdón sólo se logra cuando la sangre de Cristo se aplica a nuestras vidas. Porque no podíamos pagar nuestra deuda de pecado, Jesús la pagó por nosotros. Sin su mediación, no tenemos ninguna esperanza de perdón.


3    LA SANGRE DE CRISTO NOS DA JUSTIFICACIÓN.

 

La ira justa de Dios caerá sobre la humanidad pecadora. Romanos 5.8-10”Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. Pues mucho más, estando ya justiciados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida “, pero quienes son justificados por la sangre de Cristo serán salvos de ese terrible castigo.

 

La justificación significa que el Padre acepta la muerte de su Hijo como el pago total por nuestro pecado, de lo contrario a nosotros nos correspondería ir a la cruz (Romanos 3.24).”Siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre” Jesús es un sustituto satisfactorio, porque Él es el Cordero de Dios sin pecado.

Además, somos declarados justos a los ojos del Señor. Piense en la justificación como una transacción legal en la que Cristo puso todas nuestras iniquidades en su cuenta, y luego la pagó en su totalidad. Ya no somos culpables, sino declarados legalmente justos, aunque no siempre actuemos como tales.
 "Porque habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo" 1 Corintios 6.20

4 LA SANGRE DE CRISTO NOS DA RECONCILIACIÓN.

Cuando una relación caracterizada por la separación y la hostilidad se convierte en una relación de aceptación y restauración, ese cambio se conoce como "reconciliación". En el momento que Adán y Eva desobedecieron al Señor, la relación entre Dios y la humanidad fue rota, pero el Padre tomó la iniciativa de ofrecer restauración mediante su Hijo. 

Por medio de la sangre de su cruz, Cristo hizo posible la reconciliación, al hacer la paz entre Dios y el hombre. Además de eso, Él nos presenta libres de culpa delante del Padre.  “Por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Y a vosotros también, que erais en otro tiempo extraños y enemigos en vuestra mente, haciendo malas obras, ahora os ha reconciliado en su cuerpo de carne, por medio de la muerte, para presentaros santos y sin mancha e irreprensibles delante de él” Colosenses 1.19-22. Todas las barreras han sido quitadas, y todo creyente tiene la posibilidad de gozar de una relación personal con el Señor.

5 LA SANGRE DE CRISTO NOS DA SANTIFICACIÓN Y PROTECCION.

 

En el momento de la salvación, Cristo nos santificó con su sangre.

Hebreos 13.12 . Esto significa que fue apartado como un hijo de Dios, para por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta” al aplicarla a su vida. Vivir para Él a partir de ese momento. Hemos sido salvados, redimidos, justificados, reconciliados y santificados. Si todos estos beneficios lo recibimos con el sacrificio de Cristo entonces tenemos Su protección.

La santificación es el proceso por el cual el Señor está transformando continuamente a sus hijos a la imagen de Jesucristo, a medida que crecemos en santidad, obediencia y conocimiento. La salvación no es el punto final sino el comienzo de los propósitos de Dios para los creyentes.

Este proceso continuará por toda la vida, porque el Espíritu Santo vive en cada creyente, guiando y fortaleciendo a cada uno de ellos para que sigamos adelante
                                                      

CONCLUSION

 

 “Cuando Jesús hubo tomado el vinagre, dijo: Consumado es. Y habiendo inclinado la cabeza, entregó el espíritu”. Juan 19:30

 

Hoy día, la única razón por la que nosotros podemos acercarnos a Dios es porque, espiritualmente hablando, estamos cubiertos por la sangre de Jesús. Cuando Jesús ofreció su vida como un sacrificio por los pecados del mundo, el velo del templo que separaba a Dios del pueblo se rasgó en dos, de arriba abajo. Este hecho sobrenatural significaba la aceptación del Padre del sacrificio de Cristo, que abrió el camino a su presencia.

--- Quienes no han aceptado ser cubiertos por la sangre de Cristo, no tienen ninguna seguridad de que Dios escuchará sus oraciones. Pero el Señor promete escuchar y responder las oraciones de sus hijos, quizás no exactamente de la manera que esperamos, pero siempre de acuerdo con su sabia y tierna voluntad.

--- Cuando alguien quiere arremeter o dañar a un hijo de Dios (llámese santero, brujo, adivino o cualquier persona que practique estas abominaciones) no podrá lograr mayor cosa porque estamos cubiertos con la sangre de Cristo.

--- La sangre de Jesús es preciosa, porque Él es el único que pudo pagar el castigo por el pecado del hombre y satisfacer la justicia divina. Si Él no hubiera aceptado venir a la tierra a morir en nuestro lugar, toda la humanidad habría quedado separada para siempre de Dios. El Señor Jesús es nuestro abogado ante el Padre. 

--- Para que Ud. y yo tuviéramos esta bendición de tener el favor del Padre, El envió a su Hijo a morir por nosotros, tengamos en cuenta todo el sacrificio que el ya hizo por nosotros, valoremos su bendita sangre que fue el resultado de todo ese castigo que sufrió. “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. Más él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros”. Isaías 53:3-6,

 

--- Cristo está como un abogado entre nosotros y el Juez, y obra a nuestro favor. Cuando el pecado se yergue para condenar, Cristo se levanta, y dice: "¡Es inocente! Éste está cubierto por mi sangre, y está justificado".



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